viernes, 28 de marzo de 2014

chiles rellenos

No le tenga miedo al chile por colorado que sea, dice un dicho por ahí. Esto para que se desanime ante las adversidades o duras experiencias. Y es que en asuntos de chiles comestibles, variedad, sabor y colores hay por montón.


El tradicional chile dulce que conoce en Costa Rica, es el conocido también como chile mundial. Se le conoce como pimiento, pimentón y chiltoma entre otros nombres.  No es picante y se usa en casi todos los platos salados, de ahí que aquí se le denomina chile "dulce". También se sirve en ensaladas, dips, salsas, encurtidos, escabeches y muchos más. Una variante es hacerlos rellenos. Uno elige con qué, pero es común rellenarlos de carne, arroz combinado con carne, atún o queso. Incluso los rellené con gallo pinto y los bauticé como chiles pintados (ver receta)
Lo más importante de esta receta es eliminar la cáscara o primera piel que contiene los chiles. Hay varias formas de hacerlo, sencillas todas. Y esto se hace porque luego se rebozan en huevo batido y así se les adhiere mejor. Una forma es usar la llama de gas y pasar los chiles por ella. El fuego quema la cáscara y se desprende con la mano. Bien se puede poner una rejilla sobre el disco de la cocina y colocar los chiles ahí. También se pueden barnizar de aceite y meter unos minutos al horno eléctrico. O introducirlos en una bolsa plástica cerrada y meterlos al horno microondas. En todos los casos sucede lo mismo, la cáscara se ablanda y se elimina. Se le cortan los tallos o bases y se les extrae semillas y membranas. 

Se rellenan por ejemplo con carne molida que se ha cocinado previamente con especias y hierbas, o con el relleno a su gusto. Se baten varias claras de huevo a punto de nieve, se les añade la yema y condimento. Ahí se hacen pasan los chiles y se fríen en aceite caliente. 
Puede intentarse pasar los chiles por harina, luego por huevo y de nuevo por polvo de pan y hornear para que sean más livianos. 

Otra de las opciones consiste en una acomodar los chiles ya rellenos, en un pyrex o bandeja de horno, cubrir con una salsa de tomate preparada y rociar con queso. Llevar a hornear hasta gratinar. Retirar y servir con arroz blanco. En los mercados y algunas sodas (pequeños restaurantes) se sirven al tiempo del café, acompañado de tortillas. Entre las curiosidades de la cocina, y en gustos personales, el sabor del chile cocinado, en trozos grandes no me gusta y menos un chile entero!! Pero para muchos es una delicia. Así que aquí les dejo la idea para que cada quien siga sus instintos y la adapte o disfrute a su mejor manera. 

1 comentario:

Pilar dijo...

Me encantan los chiles rojos, que nosotros llamamos pimientos, pero nunca los he hecho rellenos y creo es una magnífica idea que no tardaré en poner en práctica. Un abrazo