viernes, 22 de marzo de 2013

chiles pintados, rellenos de gallo pinto


El chile dulce que conocemos en Costa Rica, rojo o verde, de forma alargada, puntiagudo, también es conocido en otros lugares como pimiento, pimentón. Es uno de los ingredientes básicos de la cocina diaria. Casi a todo se le agrega, arroz, picadillos, sopas; se consume picado, en trozos grandes, en recetas calientes y frío en ensaladas.
Recientemente está ingresando el denominado “chile mundial”, que es de forma más esférica, abombado, casi como una calabaza o ayote y con variedad de colores. Estos tienen un sabor más dulce que el tradicional y se presta para preparaciones como hacerlos rellenos.

La receta del chile relleno en la cocina de Costa Rica, la tradicional, nos remite escoger chiles de buen tamaño, firmes, donde el primer paso es eliminar la cáscara (piel), esencial este paso para luego rebosar o envolver en huevo. Así entonces hay varias formas de eliminar la piel, quienes tienen cocina de gas, bastará con pasar el chile crudo por la llama directa hasta que estén quemados, otra opción es pasarlos por un sartén caliente, barnizarlos de aceite y meterlos al horno hasta que la piel se queme o tueste. En cualquiera de estas opciones, una recomendación que sigue, es introducirlos a una bolsa plástica, cerrarla y dejarlos unos minutos. Se consigue retirar la piel con más facilidad con las manos. Otras personas incluso hasta debajo del chorro del agua los ponen para ir quitando la cáscara.

Una vez listo este paso, se les corta la base para retirar venas y semillas internas, dejando la cavidad completa para rellenar. Aquí viene el gran detalle. Hay variedad de opciones para su relleno, siendo la carne la que tiene más preferencia. Carne arreglada, molida, sola o combinada con arroz; también se usa atún, quesos.
Cuando están rellenos se envolverán en huevo antes de freír en aceite. Se puede pasar primero por harina o pan molido y luego por el huevo. Se baten primero las claras a punto de nieve, se les añade las yemas y sal. Freír dando vuelta hasta que estén dorados parejo. Así mismo se pueden disfrutar. Cuando se quiere hacer aún más especial la receta, se prepara una salsa aparte, ya sea blanca o de tomate para bañarlos al servir.

Curiosamente el sabor del chile dulce cocinado, en lo personal, en trozos grandes no me gusta. Yo lo pico bien antes de añadirlo a las preparaciones o lo tolero crudo en las ensaladas. Pero esta opción disfraza mejor su sabor al interactuar con más ingredientes. Ahora bien, en mi línea rústica y tratando de buscar una opción diferente, he preparado mi receta rellenándolos con gallo pinto, el platillo por excelencia de desayuno entre los costarricenses. Es la mezcla de arroz y frijoles condimentados con hierbas y especias.  
El resultado un plato tradicional, con sello folclórico y combinación de los ingredientes diarios. Ojalá hagan la prueba y la adapten si quieren añadir ingredientes extras. 

3 comentarios:

Márcia Rocha dijo...

Nunca experimentei, mas parece estar DELICIOSo... Huuuuummmmm!!!
Receita anotadinha e vou fazer com certeza.
Uma Ótima Semana :)
Beijos Márcia (Brasil - Rio de Janeiro)
 
http://decolherpracolher.blogspot.com

Wendy Briceno dijo...

Me parece una opcion deli deli

sheny dijo...

En mi pais Guatemala los preparamos con un picadillo hecho de carne cosida y picada le agregamos papa zanahoria y ejote bien picadito y le hacemos un sofrito de tomate cebolla nues moscada mostaza laurel tomiilo y luego los envolvemos con huevo salen deliciosos