lunes, 28 de noviembre de 2016

arroz guacho con pollo


De esas recetas de antaño y muy terruño tico, el arroz “guacho” recibe su nombre por el excedente de caldo y la consistencia que no termina de ser un arroz tradicional, ni tampoco alcanza la categoría de sopa. Siempre habrá quien no vaya a encontrar la gracia, pero para otros muchos esto es un encanto de comida.

Una recomendación fácil es cocinar previamente la carne (pollo, pero también se puede usar posta de cerdo) con suficiente agua a cubrir, especias naturales, que le brinde un buen sabor. Desmenuzar la carne, colar y reservar este caldo.

En una olla, se sofríen los “olores” (cebolla, chile dulce, ajos, apio) en aceite y poquito de mantequilla, una pizquita de achiote para darle color. De inmediato añada verduritas tiernas, peladas y partidas (zanahoria, vainica, chayote, papa), deje sofreír estas también unos minutos y añada el caldo, la carne y deje que alcance el hervor.

Entonces añada un puñito de arroz (1 taza por ejemplo o más según el gusto y cantidad de comensales). Debe ser poco para que se cocine bien con el líquido y que al final siga sobrando caldito. Condimente o rectifique el sabor que ya tenga, mezcle suavemente y deje que el arroz se reviente. Al final un poquito de culantro picado es el detalle perfecto antes de servirlo. 
Otra opción es poner a cocinar costilla de cerdo, con "olores" y vegetales, cuando ya está suave la mismo y aún con buen caldo, se añade el arroz y ahí se deja reventar.