jueves, 7 de julio de 2016

pastel de guineos


El guineo es una variedad de los plátanos verdes, pero más pequeño y bastante suaves o fáciles de cocinar. Estando verdes se añaden en sopas y caldos, se combinan con frijoles y se convierte en puré. Aprovechando su suave sabor, hoy le ofrezco esta receta para armar un pastel. Puede rellenarse de carnes a su gusto, atún o solo vegetales. Yo he preferido una combinación de camarones y coles de bruselas (repollitos).

Cocine los guineos en agua hirviendo con sal. Puede cortar los extremos de la cáscara, hacer una incisión a lo largo y añadir al agua. Cuando empieza a desprenderse la cáscara se retiran y se terminan de pelar. O bien, se pelan desde el inicio se cocinan directo al agua. Aromatice la misma con ajo y  tomillo para resaltar sabores.
Una vez suave, maje en puré y condimento con pimienta y una cucharada de mantequilla. Un puré compacto.

Aparte prepare un sofrito con olores (cebolla, chile, apio), integre camarones limpios, deje unos 3 minutos a que cambien de color. Añada una salsa de tomate preparada (estilo ranchero) y un puñado de coles de brusela, previamente hervidos en agua y sal también. Procure que la salsa no sea muy acuosa, sino consistente.

El pastel se arma colocando una capa de puré en un pyrex engrasado de mantequilla. El relleno seleccionado, queso blanco rallado y tajadas de queso mozarella o para derretir. Termine con el resto del puré, extienda bien, un poquito más de queso y lleve al horno precalentado, a temperatura media (350°F/180°C) por una media hora, hasta que el queso haya gratinado. Deje refrescar antes de partir y estará listo para disfrutarse.