martes, 5 de julio de 2016

pastel chile dulce verdolaga


Los chiles han formado parte de la dieta humana en América desde al menos el 7500 a. C. Cristóbal Colón fue uno de los primeros europeos en encontrarlos (en el Caribe), y los llamó «pimientos» por su sabor, parecido al de la pimienta negra usada en Europa, del género Piper, y que era una de las razones de sus viajes: encontrar una ruta hacia el Oeste para llegar a las Indias y a sus codiciadas especias, en particular la pimienta. (información Wikipedia)

Aji, pimiento, son términos que también se les denomina. En Costa Rica, la variedad más común es conocida como “chile dulce”. Es más bien de sabor dulcete y se usa como una de las especias básicas de la Cocina Costarricense, para hacer todo tipo de comidas. Se disfruta crudo en ensaladas y añadido en arroz, picadillos, sopas. Enteros se rellenan y se fríen cubiertos de huevo batido para obtener los “chiles rellenos”.

Hoy les comparto esta receta usándolos como base de un pastel. Es necesario primero eliminar su cáscara o piel, para lo cual se barnizan de aceite y se pueden pasar por una llama de fuego (cocina de gas, leña), bien en el horno o dentro de una bolsa plástica en el microondas. Bajo el chorro de agua o dentro de un recipiente con agua se les elimina fácil el “pellejo”, se parte a lo largo y se les extrae las semillas, tratando de obtener una bonita pieza. Es como intentar hacer una lasaña sustituyendo la pasta por chiles.

Aparte cocine carne molida, cristalizando primero cebolla, chile dulce picado, ajos, apio, tomillo y luego añade la carne. Sal y condimento al gusto y mueve hasta que dore y se suelte. Reserve.
Una de las plantas rastreras de las zonas rurales en nuestro país es la verdolaga, que he querido usar para darle un aire más típico o folcklórico. Con un puñado de ellas, se lavan bien, se desinfectan con gotas de limón o vinagre y se pasan por agua caliente solo para ablandar. Estas servirán de relleno, junto a hongos blancos (crudos o de lata). Puede usar otro tipo de hojas (espinacas) o vegetales como relleno.

Para armar el pastel, barnice con mantequilla un recipiente o pyrex de horno. Coloque una capa de salsa natural (natural o preparada), luego una primera capa de chiles dulces, carne, verdolaga, hongos y queso (mozarella y blanco) y repita el mismo orden hasta terminar en queso arriba.

Distribuya unas pelotitas de mantequilla en la parte superior y lleve al horno precalentado a temperatura media (350°F/180°C) por unos 30 minutos al menos, hasta que el queso haya gratinado. Deje refrescar antes de partir. Servir como una entrada o bien acompañarlo con arroz blanco o puré de papas como plato principal. Estoy seguro que les va a encantar.