lunes, 13 de abril de 2015

duraznos en almíbar


Típico de la Cocina Costarricense es aprovechar los duraznos en miel. NO son melocotones. Se parecen en su forma, pero el durazno es verde y firme. Cuando está en su mejor momento tanto su base como la punta van tomando un color rojizo y se lo abre, se observa junto a la semilla ese color tentador. Y es el tiempo perfecto para hacer esta miel.

Se pelan (eliminar la cáscara) 1 kilo y los tengo en agua. Mientras pongo al fuego 1 ½ taza de azúcar con apenas 1/2 de taza de agua, clavos de olor, canela en astilla, un chorro de sirope de kola. Ahí lo voy dejando hasta que empiece a hervir. 


Les hago una incisión en 4 sentidos a los duraznos y ahí los agrego. Los tapo y ahí se forma una espuma deliciosa. Puede que ocupe un poquito más de agua y se le añade con cuidado, que no se haga un puro caldo. A fuego medio-bajo se deja tapado. No tardan ni cinco minutos cuando se suavizan. El punto es cuando se intentan soltar de la semilla. 

Fácil y rápido. Luego es cosa de dejar enfriar y disfrutar como un rico postre. Con helados es perfecto. Esa es la receta básica y cada vez que encuentro duraznos en la feria, pues aprovecho. Una variante que he estado aplicando es añadir jengibre al inicio. Ya sea en tajaditas delgadas o rallado. Eso le da un “picosito” rico a la miel. Me encanta saborear la semilla y morder la canela, sentir el jengibre y endulzar mi vida.