lunes, 31 de marzo de 2014

arvejas con camarón

Arveja, alverja, guisante, chícharo, arbeyu o guisantes (Pisum sativum) es una planta herbácea de la familia de las leguminosas (ver más información). Estas tiernas leguminosas que se disfrutan en tantas recetas. A veces le añadimos “cuatro” a un arrocito solo para dar color, otras seis a una ensalada para dar un poquito de alegría y a veces preparamos el kilo completo con alguna carne o en un caldito solo con otras verduritas.

En las ferias del Agricultor de Costa Rica disfrutamos encontrarlas casi recién arrancadas de las matas. Muchos de sus vendedores están ahí mismo, sacando las arvejitas de sus vainas. Peladas salen unos cinco colones más caras. Por la pelada y por que el peso no incluye el de las cáscaras. Es muy entretenido también hacerlo uno en casa; pero ya sea peladas o no, llevarlas siempre es una inspiración para ver que se hace con ellas.
En los supermercados se encuentran congeladas, enlatadas y esto las hace muy versátiles. Pero no encuentro comparación de su sabor, de usarlas así fresquitas. Es común hacerlas con costilla de cerdo, con alitas de pollo y hasta con carne molida. A veces tan solo se cocinan en buen caldo y se le añaden unas dos papas y una zanahoria para darle color y completar este guiso de verduritas.

Que se pone uno a cocinar y a ver de qué más dispones y lo que casualmente había en el refrigerador eran unos rosados camarones, que levantaron ceja y me propuse hacerlos bailar juntos. El resultado muy diferente, pero especialmente atractivo y combinaron muy bien sus sabores. Aquí les comparto la receta.
Se ponen a cocinar las arvejas con suficiente agua, se le añade cebolla, chile dulce, apio, tomillo, orégano y ajos. Un poquito de sal y se dejan cocinar tapadas hasta que suavicen. En olla convencional puede tardar una media hora. En olla de presión apenas 5 minutos será suficiente.

Aparte se sofríe una cebolla, ajo, cucharada de mantequilla y pizca de aceite y le añadimos unas 2 tazas de camarón limpio (gambas). Dele un poquito de sabor con sal, orégano seco y 1 chorrito de jugo de limón. Apenas en un par de minutos habrán tomado un blanco color bonito. Combine con las arvejas y deje a fuego apagado por otro par de minutos. Póngale un poquito de culantro picado y estarán listas para servir con arroz blanco o como una rica entrada.


sábado, 29 de marzo de 2014

marañón pasa


El marañon (Anacardium occidentale), conocido como anacardo, nuez de la India, castaña de cajú o merey, es un fruto con excelentes propiedades medicinales y nutricionales. Con un sabor dulce y cítrico, brinda sus mejores cosechas en los primeros meses del año, en el verano de Costa Rica. Se aprovecha sus componentes desde la elaboración de dulces y cosméticos, hasta la creación de medicamentos para tratar diferentes enfermedades. El fruto principal es la nuez,  lo que nosotros llamamos semilla. Y el seudofruto, parte carnosa la disfrutamos como fruta fresca.
Además de secar la semilla y disfrutarla de varias formas, también se usa la falsa fruta en miel, conserva, refresco, añadida en salsas y carnes y una singular preparación es secarla luego de haberla preparado como miel. El término “pasa” se le asigna también a otras frutas deshidratadas, que aunque dulce, no contienen líquido o poseen el mínimo. Así hay uva y banano pasa, que tienen un principio similar en su preparación.

Para la receta del marañón se seleccionan las mejores frutas ya maduras y jugosas. Se punzan y se exprimen lo más que pueda, conservando su jugo. Se llevan a cocinar ambas cosas y se le puede añadir un mínimo de agua, para que la fruta se cocine en su propio jugo. Hay que estar atentos, la idea es esperar que seque, pero moviendo suavemente y lo mínimo para que mantengan su forma.

Al secar el líquido la fruta se habrá cocinado. En ese momento  se le añade tapa de dulce molida o picada (que es azúcar de caña, panela, piloncillo, papelón), la cual al disolverse al calor formará la miel que terminará de compactar los marañones. A nivel industrial el primer paso se hace majando en forma hidráulica los frutos y una vez lista la miel se le incorpora benzoato de sodio y el ácido cítrico como preservantes.

Esto se pasa a un colador, para lograr escurrir el excedente de miel y humedad. Lo mínimo serán unas 4 horas, pero es común en las zonas calientes, como Guanacaste y Alajuela, llevar al sol sobre zarandas o cedazos especiales, para que se terminen de secar; un proceso que se hace hasta por un par de días.

El producto final será una fruta deshidrata, pero dulce, donde sigue primando el sabor cítrico del marañón. Un postre para disfrutar en cualquier momento, siendo uno de mis antojos personales acompañarlo de helados de vainilla. Invitados a disfrutarlo. 

viernes, 28 de marzo de 2014

chiles rellenos

No le tenga miedo al chile por colorado que sea, dice un dicho por ahí. Esto para que se desanime ante las adversidades o duras experiencias. Y es que en asuntos de chiles comestibles, variedad, sabor y colores hay por montón.


El tradicional chile dulce que conoce en Costa Rica, es el conocido también como chile mundial. Se le conoce como pimiento, pimentón y chiltoma entre otros nombres.  No es picante y se usa en casi todos los platos salados, de ahí que aquí se le denomina chile "dulce". También se sirve en ensaladas, dips, salsas, encurtidos, escabeches y muchos más. Una variante es hacerlos rellenos. Uno elige con qué, pero es común rellenarlos de carne, arroz combinado con carne, atún o queso. Incluso los rellené con gallo pinto y los bauticé como chiles pintados (ver receta)
Lo más importante de esta receta es eliminar la cáscara o primera piel que contiene los chiles. Hay varias formas de hacerlo, sencillas todas. Y esto se hace porque luego se rebozan en huevo batido y así se les adhiere mejor. Una forma es usar la llama de gas y pasar los chiles por ella. El fuego quema la cáscara y se desprende con la mano. Bien se puede poner una rejilla sobre el disco de la cocina y colocar los chiles ahí. También se pueden barnizar de aceite y meter unos minutos al horno eléctrico. O introducirlos en una bolsa plástica cerrada y meterlos al horno microondas. En todos los casos sucede lo mismo, la cáscara se ablanda y se elimina. Se le cortan los tallos o bases y se les extrae semillas y membranas. 

Se rellenan por ejemplo con carne molida que se ha cocinado previamente con especias y hierbas, o con el relleno a su gusto. Se baten varias claras de huevo a punto de nieve, se les añade la yema y condimento. Ahí se hacen pasan los chiles y se fríen en aceite caliente. 
Puede intentarse pasar los chiles por harina, luego por huevo y de nuevo por polvo de pan y hornear para que sean más livianos. 

Otra de las opciones consiste en una acomodar los chiles ya rellenos, en un pyrex o bandeja de horno, cubrir con una salsa de tomate preparada y rociar con queso. Llevar a hornear hasta gratinar. Retirar y servir con arroz blanco. En los mercados y algunas sodas (pequeños restaurantes) se sirven al tiempo del café, acompañado de tortillas. Entre las curiosidades de la cocina, y en gustos personales, el sabor del chile cocinado, en trozos grandes no me gusta y menos un chile entero!! Pero para muchos es una delicia. Así que aquí les dejo la idea para que cada quien siga sus instintos y la adapte o disfrute a su mejor manera. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

horchata semillas de chiverre


El chiverre es una planta perteneciente a la familia de las curcubitáceas. Su nombre científico es Curcubita ficifolia y tiene diferentes nombres según la región o país. (ver más datos). Casi toda la planta se aprovecha, empleándose las flores y los brotes como verdura y el fruto maduro y su semilla para la elaboración de dulces. En estos días es tradicional la elaboración de miel de chiverre, como uno de los postres representativos de la Semana Santa, que se da paralelo a la cosecha del chiverre.

Quizás lo común es la miel con tapa de dulce, azucarada o en trozos cristalizado. Pero las semillas, igual que las de ayote (calabaza) también se distinguen por un sabor muy propio. Aquí les comparto esta receta de Ilse Blanco, usando las semillas para esta singular bebida.


El chiverre se puede pelar haciendo golpes con martillo y luego terminando de sacar la cáscara con un cuchillo. El calor ayuda a suavizar la cáscara, por eso muchos días antes, tienen asoleando el chiverre en sus jardines y techos. Pero llegado su momento, meter el chiverre al horno es lo más funcional. Se pela fácilmente, se parte en trozos. Se separa la pulpa y las semillas por otro en forma manual.

Las semillas se lavan y se dejan secar. Se ponen a tostar sobre un sartén o cazueleja y muy rápido cambiarán su color “más que dorado”. También se pueden tostar en horno eléctrico.  Hay que tener cuidado que no se quemen.  Se retiran y se dejan enfriar. Luego se licuan o se pasan por el procesador para molerlas.

Se mezcla 1 taza de semillas con 1 litro y 1/2 de agua y se deja reposar por al menos 1 hora. Así mismo se licuan y se pasa por un colador. El líquido resultante se mezcla con 2 litros de leche, 2 cucharaditas de vainilla, se endulza al gusto y se le añade canela en polvo. Se lleva a refrigeración para servir bien frío.

lunes, 24 de marzo de 2014

pan de maiz dulce con tricopilia

Uno de los productos que se ha convertido en artesanía y casi obligatorio de llevar al extranjero son las jaleas de guayaba llamadas Tricopilia. Es una pasta de mermelada de guayaba, que aunque hoy en día hay otras marcas, esta tiene muchos años de estar en el mercado y se hace común referirse solo con “tricopilia” es este producto. Curiosamente este nombre nace de una variedad de orquídea que habita Costa Rica.

Las tricopilias se ofrecen en un solo bloque, combinadas con dulce de leche, pero lo clásico son pequeñas cajas con láminas o trocitos cubiertos cada uno de papel encerado. La disfrutamos como postre, para golosear y también en varias recetas de repostería. Aquí les comparto un pan con maíz dulce, que el aporte de la tricopilia le dará una fusión interesante de sabores. 
 Requiere como ingredientes 1 lata de maíz dulce (240 g o 390g), esa misma medida de lata en azúcar, de leche y de harina, media lata de  aceite, 3 huevos, 1 cucharada de polvo de hornear (royal) y unos cuantos pedacitos de jalea tricopila (con unas cucharadas extras de harina).

Basta licuar licuar el maíz escurrido, leche, azúcar, aceite, harina y huevos, para tener  mezcla pareja. De último le añade el polvo de hornear y se pasa a un molde engrasado y enharinado.

Se pasan los trocitos de jalea por harina y se dejan caer suavemente entre la mezcla. Lleve a horno precalentado a temperatura media, por unos 30 minutos (según el horno), midiendo que esté dorada la parte superior y que al punzar el cuchillo o palillo de madera salga limpio. Deje refrescar antes de partir. Es perfecto para acompañar el tiempo del café o como postre. Agradezco a Marlene Aguilar y Gustavo Burgos, seguidores de la página por las fotografías compartidas. 


Fotografía de Gustavo Burgos y Jaime Fallas

domingo, 23 de marzo de 2014

ceviche rojo de camarón

El verano siempre seduce por los mariscos y los ceviches están de primeras opciones. Cocina Costarricense les da esta idea para sonrojar camanances y contagiar de picosa alegría.

Tenga por ahí 1 kilo de camarón limpio y pelado. Póngalos en agua a hervir con 1 cucharada de aceite. En un par de minutos estarán listos. Separe los camarones del caldo y reserve éste también aparte.

Pique en plumilla unas 2 cebollas moradas y remójelas en agua y sal por unos 5 minutos. Escurra. Páselas al tazón grande y añada 2 tomates maduros firmes en trocitos (sin semilla), póngale sal y pimienta. Añada el jugo de unos 10 limones (tipo mandarina de preferencia) y el jugo de 2 naranjas. 


Vierta el contenido de 1 lata de “jugo de tomate” (con chile jalapeño). Incorpore los camarones y un poquito del caldo donde se cocinaron (según su gusto que tan líquido le gusta el ceviche). 



No puede faltar un rollito de culantro, unas hojitas de perejil bien picadito y un par de cucharadas de aceite de oliva. Rectifique sabor y llévelo a refrigeración a que se ponga frio. Sírvalo con tiras de aguacate, galletas saladas o tortillitas fritas. 

viernes, 21 de marzo de 2014

pan relleno chiverre y coco

De comer por pura hambre, para satisfacer la necesidad y hacerlo valorando la técnica, los ingredientes y la receta misma hay una gran diferencia. Basta decir que cualquier cosa podría llenarte y cumplir el objetivo de alimentarlo. Pero cuando se juntan ingredientes de una región, de una temporada y se suman según festividades, todo se convierte en un bello ritual gastronómico.

Del verano de Costa Rica brotan tantas frutas en su mejor cosecha. Otras especias como el Chiverre también tiene su apogeo (ver otros nombres AQUÍ). Es común las ventas en cantidades desde enero en las zonas productoras y las ferias del agricultor. Se hace llamativo verlos en los jardines, patios y hasta en los techos de las casas, donde se ponen a asolear, para que la cáscara se ablande y vaya secando el nivel de humedad que contienen.


Aunque lleva su proceso el hacer MIEL de chiverre, ya sea con tapa de dulce o azucarada, sin duda cada quien encuentra la mejor manera de disfrutarlo. Se luce en postre, acompañado de arroz con leche, helados, rellenando empanaditas y panes como esta receta que les comparto. Es tradicional la elaboración de panes y repostería para Semana Santa, en la tradición que tiempo atrás, todos los negocios los cerraban desde jueves a domingo Santos. Así que cada quién se organizaba para tener alimentos en sus casas.  Hoy la gente lo hace por puro placer, a sabiendas que todo se consigue en los supermercados. Pero para quienes gustan cocinar y valorar la tradición, aquí les comparto esta receta.

Para la masa requiere 1 taza de leche tibia, 2 cucharadas de levadura instantánea, ¼ taza de azúcar morena, pizca de sal, 2 yemas, ½ barra de mantequilla derretida (60gr), 3 tazas de harina aproximadamente y 1 huevo para barnizar.
Para el relleno necesita 2 tazas de miel de chiverre, 1 taza de cajeta o miel de coco, opcionalmente puede añadir higos picados o ralladura de naranja.

Primero disolver la levadura en la leche tibia, luego incorporar azúcar, sal, yemas y mantequilla. De último agregar harina en poquitos, hasta conseguir una pasta suave. Amase por 2 minutos. Tape y deje reposar por una media hora. Luego parta la masa en dos partes.



Coloque una primera mitad sobre un molde engrasado y enharinado, luego el relleno y tape con el resto de la masa. Barnice con el huevo y lleve a  hornear hasta que dore a 350º F o 180º C, considerando unos 20 minutos mínimo, según su horno. Deje enfriar antes de servir. Perfecto para el tiempo de café y reunión en familia. 

chiverre azucarado

Para todos hay gustos. Y el chiverre cada quien lo disfruta a su manera. Se hace deshilachado en miel y también en trozos cristalizado. La miel es típico hacerla con tapa de dulce, una receta que recién publiqué; también se hace con sirope y hay quienes disfrutan de esta blanca versión solo con azúcar.
Fotografia en pasos
Usted elige cúal le gusta o si prefiere comprarla ya hecha en el super. Si se le antoja esta manera, aquí les cuento como se hace. Lo bueno es que en Costa Rica para estos días, hay más chiverres que chayotes, así que disponga de su chiverrito y como siempre, sáquelo al sol varios días, así la cáscara se va quebrando y será más fácil manipular. Aquí también va otro detalle. Sabemos que es más fácil quitar la cáscara si se pone al horno, o lo pasa por las brasas. Pero igual, también después de asolearlo varios días, se golpea con martillo o mazo y luego se pela con ayuda de un cuchillo.

Luego se parte en trozos y se eliminan la mayor cantidad de semillas. Se ponen los trozos en una olla con suficiente agua y se ponen a cocinar por media hora al menos. Cuando ya suaviza, se escurre. Una vez frío se deshilacha con las manos. De nuevo es importante, que entre más seco, mejor queda la miel. Entonces recurra al mejor de sus métodos, entre una bolsa de tela la exprime, la expone al sol o la lleva a la secadora de ropa!
Viene lo bonito. Lo que nos llega en tradición es que se ocupa igual cantidad de azúcar, que del peso de la pulpa de chiverre. Pero es mejor que sea menos dulce, yo diría usar la mitad de azúcar, pero que se vaya a su gusto!. De aquí nada más falta, poner una olla grande al fuego, con la pulpa del chiverre, el azúcar, astillas de canela, clavos de olor y unas tiras de cáscara de una naranja (sin la parte blanca).

La vaina es mezclar todo junto, moviendo de “cuando en vez” con cuchara de madera a fuego medio, y dejar que se vaya haciendo la miel. Le tomarán unos 45 minutos, pero tampoco la descuide, es parte de lo bonito que le caliente a uno el estómago ese ratico mientras menea la miel y ver cómo se va convirtiendo aquel poco de pasos e ingredientes en este bonito y apetitoso postre del soleado marzo-abril en Tiquicia.
Fotografía miel 
Tentación de Reyes cacharse una cucharada así caliente. Y ponerla encima de un pedazo de pan blanco ni me diga. Pero mejor déjela que se enfríe y la guarda en frascos en la refri. Luego ya le da rienda suelta a sus placeres y su modo de disfrutarla, que es tan propio suyo como su forma de andar! 

viernes, 14 de marzo de 2014

tortas de arracache

El arracache (arracacia xanthorrhiza) también es conocido como arracacha, apio criollo, virraca, zanahoria blanca o mandioquinha. En Costa Rica es común prepararlo en picadillos; sin embargo tiene más aplicaciones y ya me he aventurado a probarlo en arepas, sopa y pan. También tiene recetas dulces, pero vamos un paso a la vez. Hoy les comparto estas tortas, que no distan de ser diferentes a otras, pero usando este singular y alimenticio tubérculo.


 Cocine ½ kilo de arracache ya picado en agua, por unos 10 minutos desde el momento en que hierve. Escurra entre una tela, para reducir la mayor cantidad de humedad. Luego pase a un tazón y mezcle con 1 huevo, sal y condimento. Añada una cebolla, un chile dulce (pimiento), tallo tierno de apio o culantro, todo bien picadito. Incorpore ½ taza de queso blanco rallado.


Agregue tan solo unas dos cucharadas de masa  en polvo (harina de maíz) para terminar de dar cuerpo a la mezcla, que le permita hacer las tortas. Fría en aceite a dorar por ambos lados y escurra el exceso en papel servilleta. Perfectas para ajustar el almuerzo o bien hasta acompañar el café. 

martes, 11 de marzo de 2014

atol de marañón


La fruta conocida en Costa Rica como marañón (Anacardium occidentale), también se le conoce como anacardo, castaña de cajú, mere o nuez de la India, posee excelentes propiedades medicinales y nutricionales y con su sabor agridulce enamora a muchos y es rechazado por otros. La verdad que se luce entre las frutas tradicionales del Verano y es tiempo para disfrutarlo.


Entre las diferentes formas, aquí les comparto este atol (atole) que servido tibio es una delicia y muy reconfortante y ya frío es un buen postre. En muchas regiones se elabora el atol a partir de la semilla o nuez, la cual se procesa para luego cocinar con leche y azúcar hasta espesar.

En este caso estoy usando el  pseudofruto, o parte carnosa, que nosotros saboreamos como fruta fresca. Pueden usarse aquí los más maduros y acuosos, que aportan más jugo y dulce. Para dos porciones requiere de unos 6 marañones, que se licuan con 2 taza de agua, pasar por un colador y  vaciar en una olla.

Colocar al fuego, junto a 2 cucharadas grandes de azúcar, astilla de canela y llevar a calor medio hasta que empiece a hervir. En este momento agregar 2 cucharadas de maicena (fécula de maíz) disueltas en ½ taza de agua. Mover constantemente hasta que espese y tome la consistencia de atol. Bastarán pocos minutos.



Puede añadir gotas de colorante vegetal si gusta darle algún color o bien una cucharadita de sirope de kola. Servir en dulceras y servir tibio. O refrigerar para saborear luego como postre. Que lo disfruten ! 

viernes, 7 de marzo de 2014

pizza de garbanzos


El fainá es una receta de origen Italiano, que consiste básicamente en una tortilla elaborada a base de harina de garbanzo. Tiene la particularidad que se cocina en sartén de hierro y al horno. Además una vez lista, se corta en triángulos iguales a la pizza y se comen juntas. 
Como todo en la cocina y la gastronomía, las cosas van tomando nuevos aires, se fusionan con otras y así hoy en día se le añaden ingredientes extras, tanto a su masa como sobre ella una vez que está lista. (ver más información aquí en la wikipedia

Desde este concepto y al haber encontrado harina de garbanzo, que funciona para varias recetas, quería elaborar algo muy propio con ella y me pareció interesante esta propuesta. Así que usé el mismo principio, presentando la idea como una pizza. 

Es una opción sin gluten y este tipo de harina se consigue en macrobióticas, algunos supermercados y empresas dedicadas en esta línea. 
 Para dos porciones pequeñas requieres 1 taza de harina de garbanzos, ½ cucharadita de sal, 1 taza de agua tibia  y 4 cucharadas de aceite. Los ingredientes opcionales van a  su gusto, pero considere básicamente embutidos tipo salami, jamón, queso, orégano; de ahí en adelante puede añadir cebolla, aceitunas, lo que se le antoje o disponga.


Primero encienda el horno a 180°C y coloque un sartén de hierro con el aceite a calentar. Mientras en un recipiente mezcle harina con sal y añada poquitos de agua tibia moviendo hasta tener una pasta floja, suave sin grumos. Deje reposar unos minutos y con cuidado saque el sartén del horno y vierta la mitad de la mezcla (salen 2 porciones). Lleve al horno por 20 minutos. En este tiempo ya debe estar sólida la pasta. 
Saque, coloque encima los ingredientes seleccionados y regrese al horno para que al menos el queso se gratine, entre 5 y 10 minutos. Retire, saque la pizza del sartén y parta en triángulos y sirva. 

marañón con pollo


Si buscas en la internet vas a encontrar cientos de recetas de pollo al marañón, donde lo que se usa es la semilla. Una receta que tiene influencia oriental y donde las semillas calientes le dan un gusto especial a cualquier receta. Sin embargo, aquí les comparto esta opción donde he decido incorporar toda la fruta para aumentar sabores y aprovechar la fruta.

El fruto que en Costa Rica llamamos marañón, es el Anacardium occidentale, conocido también  como anacardo, castaña de cajú o merey. El fruto consta de dos partes: el seudofruto y la nuez. 

El fruto consta de dos partes: el seudofruto y la nuez. El seudofruto es el resultado del desarrollo del pedúnculo en una estructura carnosa característica de esta planta que se desarrolla y madura posteriormente a la nuez. Su uso está relacionado con la fabricación de mermeladas, conservas dulces, jaleas, gelatinas, jugos y vinagres, aunque se saborea como fruta fresa y en refrescos naturales.

Cabe destacar que el pseudofruto, cuya corteza es de color magenta o rojizo al madurar y su pulpa es de color amarillo naranja, tiene un sabor ácido y agridulce. A esta parte es la que recibe el nombre de marañón. La semilla, que es la fruta real, tiene una gran demanda a nivel mundial por sus propiedades nutricionales, además es utilizada en la repostería y muy recomendada en la dieta alimentaria.

Basta con adobar la carne, en este caso usé pollo, pero bien podría ser otro tipo, con sal, ajos majados, salsa inglesa, hierbas secas y dejar marinar unas horas. Al tiempo se pone a sofreír la carne con aceite y cuando cambie de color, se le añaden los marañones picados en tajadas. Se tapa y se mantiene a fuego bajo-medio para que se liberen jugos y se fusionen los sabores. Puede rectificar sabor y añadir otros ingredientes a su gusto. Poco antes de estar lista, se le incorporan las semillas.

Bien se puede acompañar con arroz o un puré de papas y una ensalada verde para completar.

budiflan

Este es un pastelito suave, que tiene una consistencia como flan en su suavidad, y también luce como un budín de pan añejo. Funciona muy bien para servirlo con el café o bien servir en tajadas como postre.

Recién compartí la receta en mi página de facebook y fue muy bien aceptada por los seguidores. Tanto así que recibí varias fotografías de cómo les había resultado. Seleccioné algunas que ilustran esta entrada, para que vean que es una receta fácil, práctica y de antojarse. 
Importante es indicar, que por lo general las cantidades de los ingredientes se miden por TAZAS. En este caso, se usará la misma lata vacía de leche evaporada. En Costa Rica las marcas comerciales por lo común traen 390 gramos. Así que es tan solo de usar la lata para medir los otros ingredientes. 

Requiere 1 lata de leche condensada, 1 lata de leche de vaca, 1 lata de leche de coco y  1 lata de harina de trigo. Además la mitad de la lata de azúcar,  3 huevos enteros y ½  barra de mantequilla (60gr).
*La cantidad de leche es de 2 latas, 1 común y otra de coco. Sino le gusta el coco puede variar a otra o usar 2 de la que prefiera. La leche de coco se consigue con mucha facilidad en los supermercados o bien, lo hace casero, partiendo, pelando y rallando un coco fresco. Licuar con poca agua y colar para obtener la leche.*

Simplemente licuar todo junto. Si el tamaño de la licuadora es pequeña, puede hacerla en dos tandas. 
Vierta la mezcla en un molde para horno (de preferencia tipo chimenea - con agujero al centro) engrasado y enharinado. Hornee a temperatura media de su horno hasta que esté dorado y punce el centro para comprobar que está listo. Deje enfriar antes de desmoldar y partir. 


domingo, 2 de marzo de 2014

budín de marañón


Siempre he creído que hacer budín debería ser la primera receta, que un aprendiz de cocina debería intentar. Simplemente es tomar un pan añejo en pedazos, revolver con leche, azúcar y huevos y hornear. Cuando uno da ese primer paso y ves que funciona, luego tenés una larga lista de más ingredientes que añadir según antojos de cada quién.  Esa receta básica hasta donde he ido probando en mi empírica experiencia, aguanta todo: licores, semillas, frutas, pulpa de frutas y puré de algunos vegetales.

Como estamos en este soleado verano en Costa Rica, y las frutas saltan por todo  lado y yo antojado de todas, pues hoy me puse a inventar y  aquí les comparto este budín con marañón de la marañonería! Les cuento mi experiencia, ahí les dejo tarea si alguno se le ocurre cambiar, mejorar, quitar ingredientes o simplemente seguir su vida!
El marañón (anacardium occidentale) también es conocido como anacardo, castaña de cajú, merey o nuez de la india)  

En un tazón grande partir un bollo de pan tipo baguette en pedazos y reservar. Cocinar 6 marañones con agua y un par de cucharadas de azúcar, al hervir los licué para obtener 1 taza y ½ de pulpa y jugo. Se lo añadí encima al pan.

Al fuego a temperatura media coloqué 2 tazas de leche fría, con un paquete en polvo para hacer flan (sabor coco)de 60 gramos , moviendo hasta alcanzar el hervor y retirar del fuego. Ahí mismo le puse ½ barra de mantequilla (60gr) para que se derrita. Dejé enfriar un poquito y esto también lo mezcle con el pan. Le añadí 1 lata de leche condensada (390gr) y 3 huevos.


Toda esta mezcla la puse en un molde engrasado con mantequilla y llevé al horno a temperatura media, como 1 hora, hasta punzar al centro y verificar que está cocinado. Hay que dejar enfriar para partir. Un budincito con un mix de marañón y perfume de coco, que para terminar un cafecito  o como postre resultó ser una buena opción.