domingo, 2 de noviembre de 2014

miel de coco y pipa


Y el sol brilló tan fuerte con su encanto hasta convertirse en coco. Y la luna iluminó sutilmente y se transformó en pipa. En aquella tarde del verano porteño, cuando colgaban de sus asiduas palmeras, borrachas sobre la arena, se encontraron de pronto, enamorándose al mismo tiempo. Aquel atardecer encendió sus colores, la brisa revoloteó en los cabellos de los enamorados y la arena formó ondas musicales con notas de pasión, para crear juntos una miel de amor.

Esas mieles que nos hacen suspirar, de antojo, de dulcera. A la mayoría les gusta el coco maduro y la variedad del coco tierno, llamado en Costa Rica como pipa tiene ese sabor a Caribe que llega de inmediato. Aquí les comparto una receta tradicional, usando la tapa de dulce (jugo concentrado de caña de azúcar cocinado, ensamblado en cubos – panela, piloncillo, papelón) uniendo tanto coco como la pipa.

Requiere de 1 coco fresco, al que se le extrae el jugo, se pela y se ralla finamente. La pipa por igual, se extrae el jugo, se parte y se extrae la parte interna blanca, que puede picar o rallar. El jugo de ambas frutas se toma como refresco natural, pero no se usa en la receta.

Aparte se pone 1 cubo de tapa de dulce en una olla de fondo grueso, con apenas ½ taza de agua para que se empiece a derretir. Se puede picar previamente. Se le añaden astillas de canela y clavos de olor, 1 cucharadita de vainilla  y ralladura de jengibre. Se deja hervir y que empiece a tomar la consistencia de miel.

En un sartén u otra olla, se derrite una cucharada de mantequilla. Ahí se coloca el coco rallado y se mueve para se impregne de la grasa y empiece a tomar un ligero color dorado. Cuando tenga el tono y se haya tostado un poquito, se incorpora a la miel. Se deja espesar moviendo siempre con una cuchara de madera. Cuando se logra ver el fondo de la olla y se desprende fácilmente de las paredes de la olla, es tiempo de retirar.

Ahí se añade la pipa rallada, de manera que apenas tome la temperatura de la miel, pero no se cocine y así disfrutar de un contraste de texturas. Se puede servir tibia, o bien pasar a otro recipiente para dejar enfriar y usar luego como postre.  Hay muchas formas de disfrutar de esta miel. Sobre una tajada de pan dulce casero; con un bola de helados de vainilla. Para rellenar empanaditas de harina. También puede agregar leche en polvo para compactar la miel y formar cajetas. 


2 comentarios:

CHARY. dijo...

que rico, me encanto, facil y dulce..besitos.

Luis González dijo...

A golosear entonces Chary.. saludos