domingo, 26 de octubre de 2014

miel de papaya verde y naranja

Hace un tiempo atrás, navegando en la red, me encontré con una imagen de un paisaje y tratando de llegar a su origen, di con un grupo de caminantes. En Costa Rica hay varios grupos de personas que se organizan para salir a caminar a diferentes destinos, en rutas de 10 kilómetros al menos y siempre buscando un contacto con la Naturaleza, para saborear del aire puro, la montaña, ríos y cascadas.

Así fue como me incorporé de uno de ellos. Ya he participado de algunas caminatas. Más allá de alcanzar una meta personal, de disfrutar las rutas y la experiencia misma de caminar, también he conocido gente pura vida. Una de ellas Martha Rodríguez, guía de las caminatas, quien es un Ángel de persona y le gusta también del cocinar. Hemos encontrado puntos en común y es una amiga a quién aprecio mucho. Hace unos días ella se fue a la zona sur del país, a Chacarita de Osa a visitar a su familia y desde allá trajo unas papayas verdes.

Me ofreció un par y claro, yo no me pude negar. Me encantan. Así que del sur fueron primero hasta Coronado. Para entregármelas coincidió una caminata a Nauyaca. Un lugar de bosque, ríos y una espléndida catarata metida allá adentro. Las papayas volvieron a viajar desde San José, hasta el sur en la buseta y viceversa. Yo hice posesión de las mismas y las llevé a mi casa, en el sector este de la Capital hasta Tres Ríos de Cartago. Pasaron una semana más conservadas en refrigeración.

Desde que las cortaron y los días que han pasado viajando esas papayas, eran de que hubieran madurado.  Pero estando verdes y bien conservadas en refrigeración nada les pasa. Ya yo mismo he experimentado en el tiempo, pero con frutas que no viajan tanto!.
Al fin les llegó su hora. Tener una papaya verde es sinónimo de elaborar un picadillo. (Receta que previamente había publicado AQUÍ.) Una vez listo el glorioso picadillo, y como eran dos frutas, pensé en hacer otra cosa. Ya también había saboreado otras mieles, como el piñoñate y la cabanga. Así que le di un giro al sabor y la combiné con naranja, para dar como resultado un gusto nuevo. El cítrico es un sabor dominante, igual que su color. La papaya viene a servir de cama, de base o de soporte, pero te la sensación de no estar seguro que estás comiendo y eso lo hace un postre diferente y rico.

El cuento ha sido largo, la receta se resume en tres ingredientes básicos. Dos tazas de jugo de naranja natural, 2 tazas de azúcar y 2 tazas de papaya verde rallada. Si no le gusta el número DOS, puede hacer 1-1-1 o 3-3-3.  O bien añadir 2 astillas de canela, 4 clavitos de olor! Ahí juega con los números e ingredientes a su gusto.


La papaya si tiene un proceso ceremonial. Se raya con un cuchillo su cáscara para que emane el látex. Se lavan bien y se pela la cáscara. Se parten y se extrae las semillas que contenga. Los trozos se ponen en agua con sal y cucharadita de bicarbonato unos 20 minutos. Se enjuagan bien. Se pone agua a calentar. Cuando empieza a hervir, se añade la papaya en trozos por unos 10 minutos. Debe quedar al dente, es decir no muy suave. Se escurre y se deja enfríar. Entonces se ralla con la parte gruesa de un rallador o se usa un procesador de alimento. Disponga ahora sí, de la cantidad deseada u obtenida para la receta.
Para hacer la miel, basta poner el jugo de naranja con el azúcar al fuego en una olla. Cuando empieza a hervir, se le añade la papaya verde rallada (y las especias si decide añadir – yo le recomiendo al menos la canela en astilla). De aquí en adelante es asunto de dejar hervir y que se vaya secando. Eso sí, moviendo en todo momento con cuchara de madera.  Así se termina de cocinar la fruta y adquiere el sabor de la naranja. Creo que dejar algo de humedad funciona bien para la consistencia de “miel”. Este tipo de postres, una vez frío tiene a secar algo más.

Sencillo, así se disfruta como un tibio postre o dejar enfriar. Se me ocurre que hasta para rellenar empanaditas ha de servir. Unas papayas viajeras, del campo a la ciudad para volver de paseo, para regresar y  terminar convertidas en una exquisita miel. Gracias Martha por tu regalito y a usted apreciado lector, apenas le llegue una papayita verde, dele viaje de una vez! 

3 comentarios:

Vanessa Carvajal dijo...

Esta miel ya está en mi lista de espera. Miel que preparare gustosamente en la próxima semana santa. Me gusta preparar antojitos diferentes (me aburro de comer lo mismo), siendo la naranja mi fruta favorita esta es una buena opción para mí, además las imágenes invitan a preparar y degustar. Muchas gracias por compartir especial receta.

Carlos Fransico González dijo...

Gracias por compartir ésta receta!!

Carlos Fransico González dijo...

Gracias por compartir ésta receta!!