jueves, 18 de septiembre de 2014

huevo tierno


De los recuerdos de infancia para muchos es que nos sirvieran un huevo tierno (tibio o pasado por agua también se les llama). Es el huevo que se pone a cocinar solo en agua y apenas por unos pocos minutos, por lo que la cocción estará apenas parcial y donde se espera que la yema no haya cuajado. Los huevos así son ricos en proteínas y bajos en grasa, ojalá saber y usar huevos frescos.  La forma de servirlos durante mucho tiempo fue acompañados de una tela (limpión) para evitar la temperatura de la cáscara, aunque también el mercado desde siempre ofrecía productos aptos (hueveras) en forma de pato, la misma clara y en tacitas o moldes de madera como base del huevo.


Puede ponerse a cocinar de dos formas, respetando los tiempos. Una es colocando los huevos en una olla y añadir agua fría suficiente para cubrirlos. Poner el calor en alto y esperar que empiece el hervor, para reducir la temperatura. Entonces se calcula 2 minutos para que la yema y clara estén muy suaves, 3 minutos la clara ya blanca y la yema inicia a espesar y 4 minutos la clara está cocinada y la yema suave.

También puede poner a hervir a temperatura alta solo el agua y sumergir con la ayuda de una cuchara cada huevo, algo que debe hacerse rápido pero con suavidad para que el huevo no se rompa. Bajar en este momento la temperatura al fuego. En este caso es mejor dejar los huevos por 5 minutos máximo para que la clara esté lista.

Se retiran de la olla con una cuchara y se sostiene con el limpión o se coloca sobre la huevera. El asunto es quebrar uno de los extremos, golpeando con una cuchara, para ir quitando pedacitos de la cáscara y abriendo un agujero.

De aquí en adelante viene la parte divertida y muy personal. Añadir unos granitos de sal e introducir pedacitos de tortilla suele ser lo más inocente y común. O bien intentar con una cucharita ir sacando y mezclando yema y clara. Otros prefieren usar pan (miga) o hasta pan tostado. Por ahí leí que hasta servido con guineos hervidos en agua, funciona como un complemento perfecto.
A muchos les trae el recuerdo que ser consentidos con un huevito tierno cuando estaban enfermos o como premio infantil. La verdad es una receta tan práctica, sencilla y económica, que recrear esos viejos y buenos recuerdos está al alcance de un huevo!

4 comentarios:

yorleni campos dijo...

Gracias, un hermoso recuerdo y muy costarricenses sus recetas, amo mi país

yorleni campos dijo...

Gracias, un hermoso recuerdo y muy costarricenses sus recetas, amo mi país

Kattia Calvo dijo...

Que rico!!! de verdad que me recuerda mucho cuando mami nos los hacía siendo chiquitillos,cómo nos gustaba!Voy a retomar la receta para hacercela a mis hijas, quiero que ellas tengan también un lindo recuerdo y además de ser muy nutritivo.Gracias por todas tus recetas.

Luis González dijo...

Yorleni, gracias por su comentario. Es bueno identificarse con lo nuestro y los recuerdos.
Kattia, adelante con la revivir la experiencia y divertirse mientras se alimentan.
Saludos