martes, 11 de marzo de 2014

atol de marañón


La fruta conocida en Costa Rica como marañón (Anacardium occidentale), también se le conoce como anacardo, castaña de cajú, mere o nuez de la India, posee excelentes propiedades medicinales y nutricionales y con su sabor agridulce enamora a muchos y es rechazado por otros. La verdad que se luce entre las frutas tradicionales del Verano y es tiempo para disfrutarlo.


Entre las diferentes formas, aquí les comparto este atol (atole) que servido tibio es una delicia y muy reconfortante y ya frío es un buen postre. En muchas regiones se elabora el atol a partir de la semilla o nuez, la cual se procesa para luego cocinar con leche y azúcar hasta espesar.

En este caso estoy usando el  pseudofruto, o parte carnosa, que nosotros saboreamos como fruta fresca. Pueden usarse aquí los más maduros y acuosos, que aportan más jugo y dulce. Para dos porciones requiere de unos 6 marañones, que se licuan con 2 taza de agua, pasar por un colador y  vaciar en una olla.

Colocar al fuego, junto a 2 cucharadas grandes de azúcar, astilla de canela y llevar a calor medio hasta que empiece a hervir. En este momento agregar 2 cucharadas de maicena (fécula de maíz) disueltas en ½ taza de agua. Mover constantemente hasta que espese y tome la consistencia de atol. Bastarán pocos minutos.



Puede añadir gotas de colorante vegetal si gusta darle algún color o bien una cucharadita de sirope de kola. Servir en dulceras y servir tibio. O refrigerar para saborear luego como postre. Que lo disfruten ! 

3 comentarios:

NORMA RUIZ dijo...

Extraño, pero debe ser muy rico, que maravilla nuestra naturaleza que de variedad de frutos hay en todo el planeta.

Lorenzo Rodriguez dijo...

Se ve muy rico hay que intentarlo gracias por el aporte, siga así.

Vanessa Carvajal dijo...

Soy una de esas enamoradas del sabor del marañón, igual de los postres de textura suave. Interesante la recomendación de servirlo tibio o frío, imagino cada una igual de rica y de seguro cambia un poquito el sabor. Me imagino tibio de sabor amable y frío de sabor astringente, una particularidad del marañón. Linda invitación a degustar algo nuevo, para darle una vacacioncita al atol o gelatina de piña.