miércoles, 4 de diciembre de 2013

uchuva salsa dulce

Cuando dispongo de un ingrediente nuevo, que me gusta y que siento su versatilidad, doy rienda suelta a intentar hacer más recetas. Desde que encontré a LA UCHUVA en mi camino y leyendo en la red sobre los usos que dan en otros países, quise también probar por mi cuenta. 
Y es cierto, se complementa tan bien en recetas saladas como dulces y se disfruta sin igual como fruta fresca. Logré comprar una buena cantidad. En refrigeración dividida en pequeños paquetes plásticos se mantiene por muchos días, al menos 2 semanas sin cambios aparentes. Tanto peladas como si se conservan con la piel, cáscara o forro que las cubre.

Las otras las congelé para no empalagarme de golpe y tener para otras recetas. De aquí encontré que sacar la fruta congelada y saborearla de inmediato, se convierte entre un confite y un helado instantáneo. Eso sí, una vez descongeladas su textura no será igual, pero estará lista para hacer recetas como esta salsa dulce que hoy les detallo. Ya también probé hacer salsa salada o agridulce para acompañar carnes, pero la dejaré para una próxima entrada.

Esta versión dulce sirve para servir sobre helados, frutas, pan dulce o un trozo de queque seco. Es darle un golpe de sabor al otro ingrediente, añadiendo una buena chispa de combinación.  Requiere entonces 2 tazas de uchuvas, 2 tazas de jugo de naranja, 1 taza de azúcar (o sustituto), 3 cucharadas de fécula de maíz (maicena), ½ taza de jugo de naranja, 1 limón ácido, especias: canela en astilla, clavos de olor, anís estrella (al gusto).

Licue primero las frutas con el jugo de naranja. Vierta a una olla y ponga a fuego medio. Añada el azúcar y mueva con una cuchara de madera.  Incorpore también las especias. Deje que alcance el hervor y vaya agregando a poquitos la maicena disuelta en la media taza de jugo. En pocos minutos espesa como atol o crema, retire del fuego y bañe con el jugo del limón.
Puede usarse caliente sobre alguna repostería. O bien dejar enfriar, conservar en refrigeración y servir con helados u otro postre.


1 comentario:

Vanessa Carvajal dijo...

Solo imagino el sabor con ese toque ácido, en una salsa agridulce para acompañar carne, especialmente con carne de cerdo. Una fantástica idea, gracias por compartirla.