miércoles, 30 de octubre de 2013

rollos espinaca y queso

La espinaca (Spinacia oleracea) es una planta de la familia de las amarantáceas, cultivada como verdura por sus hojas comestibles, grandes y de color verde muy oscuro. Su cultivo se realiza durante todo el año y se puede consumir fresca, cocida o frita. Es rica en vitaminas A y E, yodo y varios antioxidantes. También contiene bastante ácido oxálico, por lo que se ha de consumir con moderación.

Aunque las espinacas hoja plana tiene una textura masticable y es un poco más amargo que la espinaca tierna, con ellas se logran recetas completas que se lucen por sí mismas. Hay variedades muy interesantes, desde las hojas redondeadas, con un atractivo color verde, otras acorazonadas y hasta rizadas y algunas más nuevas con un leve color rojizo.
Con espinacas hay variedad de recetas, donde su color imprime su presencia. En mi visita a la Feria Orgánica de Aranjuez, conseguí estas de hojas grandes y sueltas. Puede considerarse en el tipo de espinaca “enana” que no tiene un tallo alto, sino que brotan juntas de una misma base, pero también se pueden clasificar dentro de espinaca de “hoja gigante”.
 La verdad que aunque el sabor fuera a resultar el mismo, de inmediato me concentré en darle un uso donde se lucieran como tal. Quizás cada una podría tener una longitud de 10 centímetros, por lo que pensé en que se podían rellenar con algo. Recurriendo a lo más fácil, usé trocitos de queso como acompañante y así nace esta receta: rollos de espinaca y queso.
Primero se lavan bien las hojas y se pasan por agua que haya hervido, apenas 1 minuto para ablandarlas. Se  escurren, se secan con papel y se extienden. Se coloca un trocito de queso firme y se doblan en forma de rollo, cerrando como una confitura.
Cada rollo  se pasa por huevo batido y luego por harina. Yo usé una harina de maíz (tipo polenta) que es más amarilla. Luego se fríen y se doran de forma pareja. El resultado son como unos taquitos crujientes que fácilmente se toman con las manos como una boquita.

Otra opción es pasar primero por harina y luego por el huevo. Lo mismo pero al revés!! Este orden da unos rollitos que se asemejan más bien a canelones. Son perfectos para acompañar cualquier tiempo de comida.Las hojas grandes así podrían lucirse también crudas rellenas de atún o algo parecido, donde sirvan de base, como si fueran una tortilla. Pero igual, cumplen su función alimenticia y pueden ser usadas en cualquier receta de espinacas. Para esta misma receta bien puede usarse otro tipo de hoja verde similar.