martes, 1 de octubre de 2013

cajeta de pejibaye

El pejibaye (chontaduro, chotaduro, pupunha (pupuña), pijuayo, pixbae, cachipay, tembe (Bactris gasipaes Kunth) es una planta de la familia de las palmeras arecáceas, radicada en el área de Mesoamérica.  En Costa Rica se produce con muy buen éxito y tenemos cosecha a lo largo del año, por lo que el repertorio de recetas se luce en platos salados y dulces.

El cuento va en que un día de estos me dieron una miel, que quizás fue preparada como un dip, con una textura suave, dulce, húmeda y muy rica. De inmediato junto al sabor y color amarillo propio del pejibaye, te da un golpe el rico cítrico de una piña que acompañaba la mezcla.  Esa “fea” costumbre entre saborear lo que te comes y de intentar adivinar de qué está hecho, me llevó a pensar en la rápida combinación de piña picada y pejibayes rayados. Un poco de azúcar pensé para que haga de punto a espesar. 
Así inicié la pequeña aventura de hacer el dip, a los pocos minutos tenía una MIEL que servía como jalea o mermelada, lista para untar en galletas o en una tajada de pan. Una nueva receta a mi repertorio. Merecía una entrada propia y así la publiqué AQUÍ.
Hay días, la mayoría de ellos, en que quiero que todo salga rápido, que sea tan fácil como diluir el azúcar en un vaso de agua y otros en que me entretengo viendo la preparación y seguí moviendo un poco más aquella miel, que contenía 1 taza de azúcar blanca, 1 taza de jalea de piña (comprada de paquete) y 10 pejibayes cocinados, pelados y rallados.
El asunto está en que a bajo calor, una cuchara de madera y un poquito de dedicación con tiempo, la miel se va espesando. Si gusta puede ir cantando o viendo la tele desde la cocina, pero siga moviendo. Llegará un momento en que la miel ya no es tan suave y se va haciendo más compacta. Es el momento para retirar y pasar a una bandeja y dejar que se enfríe.
Ahí, artesanalmente tome con 1 cucharita un poquito de la mezcla y dele forma de cajeta. Dicen algunos que engrasarse las manos con mantequilla mejora esta tarea! Es cosa de ir probando. Lo que sí es cierto, es que la bolitas se pueden dejar así y colocar sobre cápsulas de papel, sobre hojas de naranjo tierno y servir de postre.
O bien, tome cada cajeta ya formada y dele unas vueltas sobre un poco de coco seco rallado, para darle otra apariencia. Es una receta que puede mantener en refrigeración, lo que le dará mejor cuerpo de presentación. Así es como unas cajetas nacieron de una miel. 


3 comentarios:

Pilar dijo...

Pejibaye, no había nunca oido hablar de esa fruta, realmente empiezas a tener una larga colección en tu "repertorio". Un abrazol

Andrea dijo...

siempre sorprendiendonos que delicia gracias

Luis González dijo...

Saludos Pilar. Siempre aprendemos unos de los otros.

Andrea, tanto tiempo. Que bueno que estés de visita.