lunes, 18 de febrero de 2013

pan de tomate


El pan con tomate es típico de España; está considerado como uno de los mejores ejemplos de la dieta mediterránea, que se extiende en varias opciones en ese País. El añadir ingredientes de sabor fuerte, como ajo, aceites de oliva, hierbas, alternar especias dan grandes resultados en su sabor y presentación final; así como también la calidad y variedad del tomate.

Costa Rica es un productor de este vegetal, dándose en variedad y se categoriza por calidad. El Ministerio de Agricultura, ha aprovechado la Feria del gustico costarricense en su segunda edición (Febrero 2013) para promocionarlo como un ingrediente que no solo debe quedar entre las ensaladas y salsas.

Entre las opciones de hacer pinchos mezclados con quesos, albahaca, sopas, tomates rellenos, quichés, también nos motivan a usarlo en este clásico pan de tomate. La receta que comparten indica requerir 250 gr de harina, 90 gr de puré de tomate, 10 gramos de aceite de oliva, 5 gramos  de sal (1 cucharadita), una pizca de azúcar blanca, 75 ml de agua y 12 gramos de levadura prensada. 
Nota: Levadura prensada es conocida como levadura de panadería, viene en forma de pasta prensada en bloques, también llamada levadura fresca, ya que se debe conservar en frío, y tiene un periodo de caducidad relativamente corto. Para usarla hay que diluirla en agua antes de añadirla a la harina para hacer el pan. (No es levadura “royal” ni “seca” que debe ponerse a fermentar en agua tibia)

Se puede usar tomates naturales, se les quita la piel primero con agua caliente y se elimina las semillas;  o bien usar tomate de lata, donde es recomendable poner al fuego a reducir algo de su líquido. En uno u otro caso se requieren los 90 gramos.

Se integran todos los ingredientes, amasando hasta conseguir una pasta homogénea y elástica. Al menos unos 10 minutos a mano tardará el proceso. Dejar reposar unos 15 minutos.

Luego dividir la masa en el tamaño que queramos, pueden ser 2 porciones y se amasa para buscar una forma redonda y sin grietas. Dejarla reposar unos 5 minutos.
Se le da la forma deseada, puede ser rectangular (según los moldes a hornear). Se humedecen y se dejan fermentar hasta que dupliquen su tamaño. Se colocan en los moldes, se decora con orégano, albahaca, romero, semillas de amapola (cualquiera) y se hornean a 190°C hasta que estén ligeramente dorados.