miércoles, 25 de mayo de 2011

atol de garbanzos


Hace unas décadas atrás, se dio el programa ALIANZA PARA EL PROGRESO, que consistió en una ayuda económica y social de Estados Unidos para América Latina, efectuado entre los años 1960 y 1970’s, propuesta oficial del presidente John F. Kennedy, en cooperación con organismos internacionales.

En Costa Rica se estableció dicho programa mediante la  Ley 3011.18-Jul-1962. Si bien se enfocaba a asuntos de mejoría agrícola, se dieron actividades paralelas, como la edición de textos de lectura para la enseñanza primaria y la distribución de alimentos y medicinas.  Este programa siguió repercutiendo en la década de los años setenta, cuando yo hacía la primaria. Los libros era bien ilustrados, con lecturas muy amenas y buenos contenidos.

Pero algo que nos impactó más, fue la apertura de los comedores escolares, donde se nos daba gratuitamente una merienda y en el mejor de los casos hasta el almuerzo. Ahora es una anécdota, pero entonces a media mañana, ibamos al comedor y nos daban un refresco, que era hecho a base un polvo o concentrado, como la harina amarilla, (facilitado por este mismo programa), que lo cocinaban en grandes ollas y luego nos tocaba un vaso a cada alumno.

Quizá era nutritivo, pero su sabor no era muy agradable (insípido) y la textura (pastosa y con grumos) no animaba mucho, pero al fin y al cabo nos lo tomamos y así crecimos. Esto se los cuento, pues la receta que les comparto hoy, es como la versión super mejorada de esa fórmula.

El atol de garbanzos más que una bebida, es considerado como medicina natural. Una de las principales características de esta leguminosa es su elevada riqueza en lecitina, la cual controla los niveles de colesterol, también por su contenido de colina, son favorables para el hígado ya que ayuda a evitar enfermedades.

Las abuelas recetaban este atol para controlar la tos y para el pecho congestionado. Parece ser incluso que sirve a la gente que tiene que hablar mucho (o cantar) como un sedante o tranquilizante de la garganta. Es recomendado para convalecencias, para personas que realizan deportes o con desgaste físico, es importante es indicar que su digestibilidad aumenta si se los convierte en puré, procesados o como este atolito.

Si tiene problemas con el colesterol, se recomienda poner 10 granos de garbanzos en un vaso de agua durante un 1 día. Comérselos en ayunas masticándolos bien,  luego tragárselos con la ayuda de un vaso de leche de soya tibia y listo. Y si es una mujer en lactancia, que requiere de hacer más leche materna, es bueno tostar unos 200 gr de garbanzos en un sartén, (apenas a cambiar de color) y luego procesarlos o molerlos; poner a calentar ½ litro de leche y añadir 1 cucharada de chocolate dulce, cuando hierve agregar los garbanzos; dejar espesar y santo remedio.

Estos días de lluvia por las tardes nos invita a disfrutar de algo caliente. Esta es la versión rápida de este tradicional atol. Ingredientes: 300 gramos de garbanzos cocinados y escurridos (de lata es aún más rápido), 2 vasos de leche,  ½ taza de azúcar, 1 cucharadita de vainilla.

Licue garbanzos, leche y azúcar. Ponga esto en una olla a fuego medio y muévalo constantemente con cuchara de madera para que no se pegue. Cuando empieza a espesar le añade el chorrito de vainilla y listo. (si lo desea algo más espeso le puede agregar 1 cucharada de maicena disuelta en ¼ de taza de agua).


Tibio es una delicia y si lo deja enfriar en refrigeración se convertirá en un rico postre. Como detalle personal  dejé unos garbanzos para decorar, que igual se los puede comer.  Haga la prueba y cántele a la vida!


3 comentarios:

Erika dijo...

No conocía para nada esta preparación. Por aquí las escuelas estatales aún siguen dando el almuerzo y la merienda. Y la verdad es que nunca se destacaron por servir cosas ricas. Aunque no se puede generalizar.
Se asemeja un poco a la papilla para bebes, seguro que esto a mi hija le va a encantar.
Cariños

Mónica Alvarez Lama dijo...

Interesante tu receta.Nunca lo he comido con azúcar ni lo he visto en ninguna parte de Chile.Debe ser delicioso este atole.

Saludos desde Chile

Hattori Hanzo (el sartenista) dijo...

Me suena tan extraño, que solo probando podría comprobar que en verdad sabe rico, porque por ahora solo tengo resistencia a intentar preparalos.

sartencaliente.blogspot.com