domingo, 31 de enero de 2010

plátano maduro con naranja


Fría los plátanos en mantequilla, margarina o aceite. Pase por papel toalla para escurrir. Reserve.

Exprima del jugo de naranjas, lleve a fuego medio, agregue azúcar moreno o tapa de dulce molida (panela), clavo de olor, chorrito de vainilla y deje unos minutos hasta espesar.

Incorpore los maduros fritos, deje que absorban el jugo y sirva calientes.


Puede acompañarlos también con queso tierno rallado encima.


El plátano maduro es un ingrediente de la dieta básica del costarricense. Todos los días le será ofrecido en cualquier soda o restaurante que visite. O bien, de fijo le llegará el aroma del que prepara el vecino de al lado, o unas casas más allá y terminará uno siempre de antojado.

Apenas pasados por aceite, en el microondas, asado al horno, hervido en agua y varias formas más, este es un ingrediente que se presta para muchas opciones. Esta es una versión aci-dulce, que usted puede preparar rápidamente en su casa, con un resultado simpático al paladar. Haga la prueba.

plátano maduro a la parrilla


Aproveche la parrilla, al finalizar una carne asada.

Coloque los plátanos maduros con todo y cáscara sobre la parrilla, haciendo apenas un corte con el cuchillo a lo largo de la cáscara. Espere unos minutos girando el maduro un par de veces, para que se cocine por ambos lados.



Desprenda la cáscara. Sirva de inmediato en un plato y bañe con queso molido. Disfrútelo!

viernes, 29 de enero de 2010

arroz Melania


El arroz de la casa, o arroz especial de la casa figura como primer plato en los menúes de varios restaurantes, tanto de corte internacional como locales. Ir a un restaurante chino es sinónimo de pedir “cantonés” o chop suey o el “especial de la casa”.

Aquí o allá esta receta indica sin mucha explicación que es el más completo. En otras palabras, el que lleva de todo. Hace unos días me invitaron a compartir un almuerzo con excompañeros de trabajo. La cita fue en Cartago, donde mi amiga Melania. Tras la norma general de llevar algo para picar, Christian, el esposo de Melania, se lució preparándonos un exquisito arroz de su casa.

Hasta donde pude seguir la receta se le incorporó carnes de res, tocineta, cerdo y pollo. Pero el toque de distinción fue haberlo preparado en un sartén para paella y al calor de gas, tapado con papel aluminio y creo fueron elementos importantes para el buen sabor.


La base está en sofreír algunos olores, cebolla, chile dulce, apio, algunas hierbas aromáticas. Añadir algún tipo de salsa de tomate natural o concentrado, condimento al gusto, agregar las carnes y dejar cocinar tapado con aluminio hasta que éstas estén suaves. Entonces se le añade arroz “pre-cocido”, y un poco de caldo de pollo, se tapa de nuevo para que el arroz se vaya cocinando a vapor.


En unos minutos se revuelve todo y se le pueden agregar entonces cebollino picado, puerros, arvejas o guisantes, zanahoria rallada o el vegetal de su elección. Se tapa y se mantiene en fuego mínimo hasta el momento de servir. El arroz debe quedar bien suelto y seco. Para servirlo lo más práctico fue una ensalada mixta de vegetales.

Hoy 29 de enero es el cumpleaños de Melania. Razón por la cual le dedico esta entrada, como un regalito de cumpleaños virtual, agradecido de su hospitalidad y buena cuchara. Al tiempo te dejo un gran abrazo y mis mejores bendiciones para que La Luz de la vida esté presente siempre contigo.



jueves, 28 de enero de 2010

fresco de mozote

El Mozote es una planta leñosa, de hojas velludas y ovaladas y tiene unas flores pequeñas amarillas. Su fruto es una cápsula eriza, son como puntas chiquitillas de puerco espín y cuando uno camina cerca de estas plantas, dado que nacen en los potreros y campos abiertos, se te pega en la ropa y en el cabello. Era un juego divertido, armarse de un puño de éstas y tirárselas a los compañeros de escuela por detrás en la ropa y el pelo, son como imanes, se pegan muy fácil y “el burrito de San Vicente lleva carga y no la siente”. Ja ja, Que recuerdos!

Justo por ser una planta común no tiene mucho estudio científico, pero las abuelas siempre se lo recetaban a uno para “refrescar y entonar la panza”. Esto porque su corteza tiene un mucílago que se activa con el agua y genera un resultado parecido a la linaza, con un aspecto baboso, pero que su uso medicinal se rescata como remedio casero. Incluso se hacen infusiones para aliviar el resfriado.

De verdad no es tan fácil conseguirlo si se vive en la ciudad, pero al menos en Costa Rica, en las ferias del agricultor los fines de semana y en algunas sodas de mercado, los frescos de mozote siempre están presentes. También se logra conseguir los tronquitos para hacer su propia receta en casa.

Basta con quebrar los palos del mozote, sumergirlos en agua durante unos días y entonces se obtiene el líquido espeso, el cual se puede endulzar al gusto y tomar como agua de tiempo. Algunos le ponen sirope para dar color e incluso lo mezclan con pulpa de tamarindo, haciendo una bebida mixta de sabores. No obstante, sin añadir nada, tampoco tiene un mal sabor.

El término “mozote” también se aplica entre el vocabulario costarricense, para referirse despectivamente a los jóvenes o pequeños, pero sobre todo a la gente que llega “arrimada” o se integran a actividades sociales sin invitación.

martes, 26 de enero de 2010

vinagre de guineo


La palabra vinagre deriva del francés "Vin" que significa vino y la palabra "aigre" que significa agrio. El vinagre fue hecho primero de vino, tal como lo indica su nombre desde épocas remotas, dejándose entender que ponía a agriar el vino. En América este producto se obtiene de diferentes frutos y con técnicas muy simples, generadas por los mismos indígenas.

A nivel comercial se obtiene vinagre sintético y con una acidez bien elevada y de sabor muy artificial, casi alcohólica podría decirse. Sin embargo la industria genera vinagres a partir de manzana y frutas similares. Casi siempre se utiliza para resaltar el sabor de algunas comidas, ensaladas sobre todo. También se emplea como ablandador de carnes, preservante natural y como agente antibacterial.

Ahora bien, un producto muy típico de Costa Rica y otros países de Latinoamérica es el vinagre de guineo, el cual es obtenido de la fermentación del fruto de vástago de guineo. Además de su uso en la cocina, también se emplea para diluir hematomas, tumores y coágulos de sangre. Sirve para la anemia por su alto contenido de hierro, tiene sales minerales y potasio para la parte digestiva.

El guineo es un tipo de plátano verde, que en este estado se añade a las sopas, se pueden preparar picadillos y ceviches. Y hasta del mismo vástago hay quienes toman el zumo en copitas diarias como remedios caseros para la buena salud pulmonar.
El vinagre de guineo se obtiene colocando los guineos con sus cáscaras bien maduras o ya en vía de descomposición, sobre un cedazo, y éste sobre un balde, donde poco a poco irá goteando el vinagre. Para que salga bueno, nunca debe agregársele agua.

Otro método es el siguiente: Se majan con las manos los guineos pelados y bien maduros, colóquese la masa en una olla de barro, cuya boca se tapa con un lienzo limpio. A los tres días la masa flota en un líquido transparente que se cuela a través del lienzo y se envasa en botellas bien tapadas para su conservación y expendio. Pueden consultar más información de este SITIO

Por medio del blog he conocido mucha gente especial. Muchos ticos residentes en el extranjero y otros que como yo, mantienen el buen gusto por lo auténtico de las recetas ticas. Una de ellas es Maggali Orozco, quien me hizo llegar la receta del refresco natural preferido de su bisabuelo, Don José Chaves. La mamá de Maggali, Doña María Rosa Carrión nos indica que es cuestión de diluir una porción del vinagre de guineo en otra de agua, endulzarlo al gusto y servirlo en un vaso con hielo.


Si bien la acidez de la bebida está presente, la carga energética hace que cualquiera calme la sed y de paso se suba la energía en lo que estabas haciendo. También he escuchado que cuando haces un recorrido caminando o en bicicleta, tomar una cucharada de vinagre te hace recuperar la energía. Esto último es algo que no he probado, pero al menos sí los invito a saborear un “fresquito de vinagre de guineo”, vieras que rico sabe….

miércoles, 20 de enero de 2010

yemitas


Los postres son una de las pasiones de todas las culturas y en cada región adoptan un eje propio. Otros se extienden y llegan a formar parte del conocimiento colectivo de varios países. Me gusta pensar cuando se puede elaborar una receta de esas que se preparaban hace muchos años. Imagino a la persona en la cocina preparando mieles en las cocinas de leña, sin pensar en bajar a “medio” u horneando a una temperatura controlada manualmente y no con grados, ni broil, mucho menos con ayuda de “ondas”.

Recetas como las torrejas, miel de coco, el mismo arroz con leche, turrones, suspiros, prestiños y todos esos que se hacen a punta de mano y cucharas de madera y una buena olla de hierro. Así, prácticamente sin electricidad.

Uno de estos clásicos postres de antaño son las yemitas. Como su nombre lo indica su ingrediente principal son las yemas de huevo y es el postre ideal para lucirse seguido del almuerzo del domingo.

Para un promedio de 30 unidades pequeñas se requiere poner a cocinar 1 taza de azúcar y ½ taza de agua, revolviendo constantemente hasta formar un almíbar bien espeso, que se convierta en una bolita y reservamos.

Aparte se baten 5 yemas de huevo hasta que estén bien cremosas, entonces se le agrega un chorrito de vainilla y se le va añadiendo la miel aun caliente, sin dejar de mover. Esto hasta que la mezcla esté completamente fría. Puede dejarse unas horas sobre un aislador para que pierda el calor.

Se vuelve llevar al calor, sin dejar de mover y usando cuchara de madera, hasta que tome de nuevo consistencia suave, que se vea el fondo de la olla. Opcionalmente en este momento se le puede añadir un par de cucharadas de ron o bien de coco rallado. Se retira del fuego y se deja enfriar de nuevo.


Con ayuda de mantequilla en las manos se forman las bolitas y se dejan refrescar unos minutos antes de servir. Bien sobre una bandeja o en cápsulas de papel individualmente. Luego, si le quedan algunas se pueden conservar en el refrigerador por varios días. Una receta de años, y que hasta con tecnología moderna se agiliza el proceso para disfrutar en este nuevo siglo.

martes, 19 de enero de 2010

pan de bollito


El pan de bollito que venden en las panaderías, es uno de los productos de más consumo entre la población costarricense. Junto al pan tipo "baguette", constituye una de las primeras opciones para desayunar, o bien para el café de media tarde.

Al grupo de bollitos les denominamos piñas de pan, así entonces pedimos "un par de piñas" en la panadería. Las hay simples, o con queso en polvo o rallado en la parte superior. Y las maneras para comerlas? así no más es lo más tentador, es probable que de camino a la casa ya hayamos pellizcado un bollito. Sino, esperamos y le ponemos mantequilla, mermelada y por supuesto que se lucen al acompañarlos de natilla (sour cream).

Don Alfredo Herrera es un costarricense nacido en la zona sur del país, quien luego viajó por muchas partes de Costa Rica y ahora está radicado en los Estados Unidos junto a su familia. Es heredero de la pasión por la comida tica y por las buenas costumbres gastronómicas del país, valores que va dejando a sus hijos. Por medio de mi blog ha hecho contacto y me ha compartido de su receta para hacer Bollitos de pan. Se las comparto textualmente:

Ingredientes: Harina 1 lb, Agua 9.6 oz, Mantequilla 0.4 oz, Levadura 0.25 oz, Sal 0.25 oz, Azúcar 0.25 oz,

Preparación:

1. Disolver la sal en el agua
2. Mezclar todos los ingredientes y agregar el agua con la sal.
3. Amasar la masa por 10 minutos (yo lo hago con una KitchenAid y el gancho de amasar). Esta parte es muy importante ya que la textura del pan (suave y esponjoso por dentro) se debe a esta amasada.

4. Reposar la masa, cubierta con plástico por 10 minutos.
5. Dividir la masa en 15 partes (3 manitas) formar los bollitos y acomodarlos en una bandeja engrasada en grupos de 5 (manitas). No pegue los bollitos uno con otro, ya que cuando crecen se pegan entre sí.

6. Dejar crecer por 2 horas.
7. Hornear a 400ºF (200ºC) por 20 minutos aproximadamente (poner una bandeja de agua en el horno debajo de la bandeja con los panes ayuda a que el pan sea tostadito por fuera y suavecito por dentro).


Cuando se tiene la pasión por preparar los alimentos en la casa, hacer una receta como esta es un gran premio cuando se disfrutan los buenos resultados. Muchas gracias Don Alfredo por su atenta colaboración y un saludo cordial a todos los ticos que viven en el extranjero y que llevan a Costa Rica en su corazón!



miércoles, 13 de enero de 2010

torta desayuno


Que rico levantarse el fin de semana un poquito más tarde, con más tiempo para el desayuno. Poder tomarse el jugo, comer más frutas y algo de más sustento que una galleta soda. Por lo general en Costa Rica cuando se tiene un poquito más de tiempo y ha sobrado arroz y frijoles, pues se prepara el tradicional “gallo pinto”, huevos, se consume pan con jalea, natilla, o tortillas.

Una alternativa rápida, de buena presentación y sobre todo buen gusto, es esta torta de arroz con embutido y queso. Para prepararla se pica cebolla, chile dulce, apio y culantro. Si se tiene algún embutido como mortadela, jamón o salchichas también se pica fino y reservamos. Por supuesto se debe tener un poquito de arroz añejo.

Entonces se baten un par de claras de huevo. Eso de sacar la batidora solo para una torta puede atrasar, así que la sugerencia es tomar 2 tenedores al mismo tiempo con la mano y hacer crecer las claras un poco. Le añadimos las yemas, le ponemos una pizca de sal y otra de algún condimento, le incorporamos los ingredientes picados, una cucharada de queso tierno rallado y otras 2 cucharadas de arroz.

Unimos bien la mezcla y se pasa a un sartén a cocinar con el mínimo de aceite. Se deja tapada hasta que se cocine por un lado.

Si se tiene la habilidad de darle vuelta con una espátula, pues adelante entonces, (yo me ayudo con un plato) para que se cocine por ambos lados. Y listo, se sirve de inmediato para acompañar nuestro cafecito matutino.

Se puede servir sola o acompañada de unas tortillas. Es una torta suave, esponjosa y muy rica. Así habrá desayunado rico, algo saludable y en poco tiempo de preparación.

martes, 12 de enero de 2010

ensalada dulce de zanahoria


Cuando llega el verano una de las cosas que se piensa siempre es llevar un buen bronceado. Si bien la exposición al sol debe tratarse con cuidado, existen otros factores que ayudan a lograr un buen resultado. Uno de ellos es el consumo de los alimentos ricos en Betacaroteno, como el ayote (calabaza) y las zanahorias. El betacaroteno es un antioxidante que en el intestino se transforma en vitamina A, lo ideal al estar en contacto con el sol. Este ayudará a lucir y mantener durante más tiempo un bronceado espléndido, y protegerá la piel contra los dañinos rayos ultravioleta.

Muchos de los beneficios de la zanahoria son: Estimular la eliminación de deshechos y ayuda a disolver los cálculos biliares, es ideal para problemas de piel, favorece la visión nocturna, equilibra problemas digestivos y metabólicos, combate los gases, es uno de los mejores antioxidantes, ayuda al crecimiento, protege al organismo del envejecimiento, combate la anemia y previene las infecciones urinarias y potencia la actividad del riñón. Y un montón de ayuda más.

Por eso, en todo momento es ideal consumir de preferencia este vegetal crudo, aunque cocido y en jugos igual nos beneficia. Una de mis ensaladas preferidas para acompañar carnes y que también se puede servir sola como una entrada, es esta ensalada dulce que se acompaña con queso y pasas.


Basta rallar unas cuantas zanahorias, añadir uva pasa, rociar de azúcar y añadir un par de cucharadas de mayonesa. Así de simple. (Se puede usar sustituto para el azúcar y mayonesa light para bajar calorías). Acompañarla con unas tiras de queso tierno le dará un gran sabor. Es muy jugosa y servirla de inmediato le dará un mejor sabor de sus ingredientes. Disfrútenla!

sábado, 9 de enero de 2010

queque de rompope

Si de algo estaba antojado en navidad, era el tradicional queque navideño (torta, pastel). Ese oscurito, con fruta y licor. Dado tanta cosa para la época, pues ha salido hasta ahora. No obstante, he hecho una variación importante y le he añadido rompope (extra) lo que sin probarlo ya huele y sabe riquísimo.

La receta: Batir 250 gr de mantequilla, con 6 yemas de huevo (previamente revueltas) hasta formar una crema, incorporar 350 gr de azúcar, 1 ½ taza de rompope, ½ taza de leche y 1 cucharada de vainilla.

Aparte cernir 350 gr de harina con 2 cucharadas de royal (polvo hornear), ½ taza de cocoa en polvo (cacao) e incorporar a la mezcla anterior. Seguido añadir las 6 claras batidas a punto de nieve. Con batidor globo se agrega ½ taza de fruta confitada (reposadas en licor) y ¼ taza de pasas.

Se pasa a un molde engrasado y enharinado y se lleva al horno a 300ªC por unos 40 o 45 minutos, haciendo la prueba del palito de madera para ver si se cocina al centro. Dejarlo refrescar antes de partir.


Opcionalmente se le puede hacer un lustre (betún), o bañarlo con algún sirope. A mi me gusta ese color como tal y así lo dejé. Eso sí, para hacer la combinación perfecta, cada tajadita de queque se acompaña con una copita de más rompope. Pruébenlo.

PD: Agradezco a mi amiga NUTELLA por la referencia de la receta. Gracias salió de película!

jueves, 7 de enero de 2010

Desayuno Doña Esther

El año pasado me fui a conocer la Cabaña de mi hermana Ana María, la cual se encuentra en San Carlos, en la provincia de Alajuela. Salimos bien temprano de San José y entramos en la ruta de San Ramón. Justo en un pueblito llamado San Juan vive una señora amiga de mi hermana, Doña Esther Zúñiga. Aunque avisamos de camino que ibamos a pasar a saludar y tomar café con pan que compramos de camino, la bonita sorpresa fue encontrarla preparándonos un "gallito", así que el pan no hizo falta.


Sin mayor complicación hizo unas tortillitas que cocinó en puro comal (sartén negro) sin nada de aceite, se armó un gallo pinto, unos trocitos de salchichón y lo más rico fue una super torta de huevos. Claro todo acompañado de un buen cafecito caliente.

Al frente de la casa hay cercas con plantas de hortencias, las cuales estaban floreadas, y se acomodó el paisaje con una carreta que llevaba pasto. Doña Esther además de su cocina de gas, tiene un fogón en la parte de atrás de la casa y alterna la cocina armando puros de hojas de tabaco. Sin duda una persona muy especial.
En una de las esquinas de la cocina tiene un altar, el cual siempre tiene con flores y parece ser la bendición de los alimentos, porque estaban riquísimos.

Gracias Doña Esther por el "gallito" y por darme material para compartir un pedacito de Tiquicia!

martes, 5 de enero de 2010

tamales de yuca

La Yuca (ó Mandioca) es un tubérculo rico en hidratos de carbono y pobre en grasas y proteínas. Es muy digestivo y aporta vitaminas del grupo B, Potasio, Magnesio, Calcio, Hierro y vitamina C. La Yuca nunca se debe de comer cruda ya que es muy rica en ácido cianhídrico y puede provocar vómitos, diarreas, dolor de estómago e incluso la muerte en pocas horas. Este efecto negativo desaparece por la acción del calor; es decir, una vez cocinada no hay problema en su consumo.

Representa uno de los alimentos más consumidos en América, Asia y África. Lo común es cocinarla en agua y sal, pero también se puede obtener harina de la misma. No obstante, las posibilidades en la cocina son muchas, como tortas, en sopas, frita y más.

Justo en este mes de enero, en Costa Rica se llevan a cabo los “Rezos del niño”, para terminar el ciclo de la Navidad. Después de rezar se brinda café a los asistentes con pan, tamal asado, de maicena y hasta comida como arroz con pollo, garbanzos y lo que los anfitriones tengan gusto (y alcance la platica claro!).
Una gran idea, económica y de buen gusto es preparar tamales de yuca. Se preparan en tamaños pequeños y como no llevan carne es del gusto común. Esta es una receta que no quisiera dar cantidades exactas, pero en lo aproximado de 1 kilo de yuca, salen unos 12 tamalitos. Se inicia con cocinar la yuca pelada en agua, sal, ramita de tomillo, un par de ajos y condimento a su gusto (por ejemplo consomé de pollo).
Cuando esté suave, se maja para formar un puré. Se aliña con margarina y queso crema. Se pone a cocinar a fuego medio, junto con el caldo donde se cocinó y se le añade un poquito de masa de harina, se mueve hasta secar el líquido y se retira para dejar entibiar.

Entonces viene el armar el tamal: en un cuadro de hoja de plátano limpio y suave se coloca una cucharada del puré, una cucharadita de arroz, papas en cuadritos (ya cocinadas), un pedacito de zanahoria y un trozo de huevo duro. (Las hojas de plátano recién cortadas deben pasarse por fuego de una hoguera o bien por el calor del disco de la cocina, para ablandarlas (suavizarlas) y lograr manejarlas como papel sin que se rompan).

Decore con ramita de culantro y cierre la hoja. Se refuerza con otra más y se amarran en parejas con hilo. Se ponen a cocinar en agua por espacio de 45 minutos. Se escurren y se dejan enfriar antes de abrir.

Sentirás la diferencia de comer un tamal tradicional, tiene una buena pinta y con gusto rezarás el rosario sabiendo que te comerás una boquita como esta.

domingo, 3 de enero de 2010

rollos de pescado y remolacha

La remolacha es una hortaliza muy energética que es muy aconsejada en casos de anemia, enfermedades de la sangre y convalecencia debido a su alto contenido en hierro, también es rica en azúcares, vitamina B, potasio y carotenos. El azúcar contenida en la remolacha es la sacarosa.

Se puede comer en ensaladas o cocida, pero mantiene mejor las propiedades cuando está cruda, si se cocina es mejor hacer con la piel y se le retira después, no es aconsejable comprarla envasada pues ha perdido gran parte de sus propiedades curativas. En relación con los minerales, es una hortaliza rica en yodo, sodio y potasio. En sus hojas abunda el betacaroteno y minerales como el hierro y el calcio.

Por su parte el pescado sabemos que encierra gran cantidad de nutrientes y por ser una carne blanca su digestión es mucho más fácil. Así que unir estos 2 ingredientes en una receta, nos dará un platillo muy completo y nutritivo.

Para esta receta se usan filetes de pescado blanco, yo usé “corvineta” que es de bajo olor y mantiene su consistencia al cocinarse. Se aliña cada filete con sal y condimentos a su gusto, dejamos marinar unos 30 minutos cubierto en plástico en el refrigerador. Al tiempo, sobre un plástico adhesivo, se coloca cada filete, una hoja cruda de remolacha (bien lavada), una tira de jamón y una franja de queso blanco tierno.

Se cierra en forma de rollo con el mismo plástico, se forran de nuevo con papel aluminio (como un confite) y se introducen en un recipiente al horno, por 40 minutos, a 300ªC.
Se sacan del horno y así calientes se parten con todo y papel en forma de rollos (parecen sushi). Se elimina plástico y aluminio y se sirve con la siguiente salsa.

Para la salsa de remolacha, necesitamos licuar una remolacha grande cocinada, con 1 cucharada de azúcar moreno, 1 cucharada de mayonesa, 2 gotas de mostaza, un chorrito de vinagre blanco y pizca de sal. Se puede usar fría o caliente, además de decorativa es muy rica.

Este pescado se puede usar como plato fuerte, acompañado de arroz, puré, ensalada.
O bien se puede servir como entrada o bocas y se lucen pura vida.