viernes, 24 de julio de 2009

tamales de plátano verde


La anexión del Partido de Nicoya en el norte del país quedó registrada en el Tratado Cañas-Jerez (1858). Este estableció que el territorio del Partido es parte de Costa Rica, convirtiendo a Guanacaste en una provincia más grande. Así que desde el 25 de julio de 1825 quedó escrito en el escudo de esa provincia el lema "De la Patria por Nuestra Voluntad". Años más tarde, se designó como emblema nacional al árbol de Guanacaste, representativo de la zona.

Representativas son también sus costumbres, sus bailes, las corridas de toros, su artesanía de barro, su música típica y sus bailes folclóricos. Los versos compuestos y declamados en las tradicionales “bombas” y las otras más largas “retahílas”. El grito del sabanero en su Guipipía y los coros de respuesta con el “uyuyuy bajura”.
Pero más significativo es la herencia y arraigo de las comidas de la región. Con toda la influencia del norte en el sector mesoamericano, el maíz, tortillas, panes y bebidas criollas. Ir a Guanacaste y no probar un arroz de maíz es como no haber ido; o perderse de sus pinolillos y tanelas.

Los tamales si bien es cierto son representativos de muchas regiones, cada una toma su formato y lo disfruta. Esta receta de tamales de plátano es herencia de la región y se comen en cualquier momento del año. No obstante, celebraremos este 25 de julio con estos tamalitos. Para un promedio de unos 30 tamalitos, se ocupan tan solo 6 plátanos verdes, los que se cocinan en agua con sal, cominos, ajo, ramita de apio y otra de tomillo, hasta que estén suaves, se escurren y se convierten en puré.



Previamente se cocina posta y costillas de cerdo, con condimento y hierbas, ésta será la carne que servirá de relleno y de la cual se reserva el caldo. Se sofríe unas tiritas de tocineta y apenas ablandan se licuan con 1 taza del caldo de la carne, se condimenta si fuera necesario y esta mezcla se une al puré de plátano. Se vuelve a rectificar sabor, bien se le puede añadir salsa Lizano (tipo inglesa) en este momento. Siempre es importante que la base de un tamal se sienta pasado de sabor, pues al cocinarse en agua tanto tiempo se pierde algo del mismo.
Para armar los tamales, se coloca una cucharada de puré sobre una hoja de plátano (previamente limpia y pasada por fuego para ablandar), se le cubre con un poquito de arroz blanco, carne y un pedacito de zanahoria, vainica y chile dulce. Se cierran las hojas, se amarran en parejitas (piñas) y se cocina por 1 hora en agua hirviendo.

Importante: hay que esperar a que se enfrien un poco para abrirlos, para que no se desarmen. Parece sacrificio, pero vale la pena.


Nada mejor que una taza de café para acompañarlos. Guanacaste es hoy tierra de playas, sol y palmeras. Pero no solo eso, es tierra de gente trabajadora y humilde, con una de las mejores cocinas del país. Que viva Guanacaste, su anexión y su herencia culinaria.  Uyuyuy bajura!

13 comentarios:

[[Nutella]] dijo...

Capri: quede sorprendida, ese pure de platano ya cocido se asemeja mucho a la masa de maiz que normalmente se usa en la elaboracion de los tamales...se ven muy buenos habra que probarlos

Zulma dijo...

Luis ,cuanto se aprende de esa cocina maravillosa que tienen ,para mi totalmente desconocida...Esos tamales deben resultar exquisitos, con la combinacion de ingredientes que llevan.
Como ya dije - ,debo esperar al verano para poder intentarlos.
Besos

María del Pilar dijo...

Gracias por el rescate que hacés no solo de nuestras recetas sino también de nuestra historia patria.

El panal de la Abejita dijo...

Querido Capricornio! Que ricura y coloridos tamales... Uhmmmmmmmmmmmmm....Se ven tan deliciosos como nuestras hallacas venezolanas!!! Sabes algo?? que leyendo tu receta recordé otra muy parecida que aprendí de un amigo. Consiste en sancochar el plátano maduro y luego hacer un puré con el que se preparan unas ricas empanadas de carne molida y/o queso y quedan super deliciosas. Un abrazotote y gracias por tus ricas recetas.. Besos!!! Marisel:)

Marisa dijo...

Que viva Guanacaste, los tamales y tú!!! Que con tus recetas nos enseñas que toda comida tiene su historia. Uyuyuy bajura!!!

Carmen dijo...

Yo quiero unos tamalitos de plátano verde.

Los probé cuando fui a tu tierra, que ricooo, que antojo, que dispendio de orgullo.

Bueno, me conformaré con unos platanos rellenos que por acá les dicen MOgo-mogo, son como las empanadas que ya has posteado pero con forma de plátano.

Hay un mercado aquí en el D.F. en donde venden todos estos productos como el plátano verde, harina de mandioca, yucas, malanga, dulces colombianos, puertoriqueños y hasta encuentras Guaro Casique. Así que a lo mejor me animo y me voy a comprar los plátanos verdes para cocinar.

Un gusto saludarte Luis.

Carmen dijo...

Tu no veas esa falta de ortografía. Es Cacique, perdón es que estaba babiando con tus tamalitos, perdón.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Simplemente extasiado con estos Tamales de plátano para celebrar la Anexión del Partido de Nicoya. Nunc a había oído hablar de tamales de plátano, quede fascinado, habría que ver el sabor, ya que en el inconsciente uno tiene el sabor de la masa de maíz como agregado al ADN jaja.
Saludos

Andrea dijo...

de fijo quede picada con tu receta de platano verde APENAS PUEDA HACERLO TE CUENTO COMO ME QUEDARON ........

Juan Antonio dijo...

Como cada vez que vengo ha visitarte salgo gratamente recompensado con un nuevo saber, una rica receta felicidades
Un abrazo

Fotopedia dijo...

Es impresionante, no sólo las recetas que nos presentas, por su valor, que lo tiene, sino también lo que te documentas. Eres como un embajador de tu pais, al darnos a conocer todo eso, no sólo la cocina. Felidades, cada vez me gusta más leer tu blog.

guipipia dijo...

nombres! yo que soy de la pampa y nunca me he comido un tamal de plátano verde!! y para ser sincera, se hace la boca agua, porque me encanta la idea, y ya me imagino lo rico que ha de saber!

Gracias! excelente receta!

(y los helados de aguacate los hago el fin de semana!)

JuanPa dijo...

estos tamales son deliciosos, también he comido de plátano maduro, que son medio dulcitos, suuuper buenos también!