viernes, 23 de mayo de 2008

tacacos en miel

El tacaco es una especie autóctona costarricense, según estudios de las ciencias agrarias y se define en el diccionario de la Real Academia Española así: Planta trepadora, de la familia de las Cucurbitáceas, que produce un fruto verde, ovoide, de unos siete centímetros de longitud, que se come cocido como verdura.

Carlos Gagini en su Diccionario de Costarriqueñismos ofrece una definición más amplia y literaria también. (Polankuskia tacaco.) Cucurbitácea cuyo fruto es una de las verduras predilectas de nuestro pueblo. La parte comestible es una pulpa contenida en una bolsa fibrosa dentro de la cual hay una pepita aplastada y amarguísima que se extrae previamente. El tacaco es de unas tres pulgadas de largo y tiene una forma acorazonada, bastante parecida a la punta de una flecha. Hay una variedad que carece de estopa. El nombre parece compuesto de términos indígenas tlaquah, mucho, y quaqua, mascar, o acaso tlaquacuac “duro, endurecido, petrificado” porque, en efecto, los tacacos cuando viejos se vuelven como piedras.

En usos culinarios casi que se come exclusivamente integrándolos al caldo cuando se hace olla de carne, que junto con los elotes de maíz son los ingredientes que más sabor aportan. Algunos prefieren también comerlos solo hervidos y luego servidos con mayonesa, principalmente si están tiernos y la semilla aun es comestible.

Recuerdo una lectura de un libro escolar, decía que había una hormiguita que tenía tres pretendientes a novio, lo fantástico era que todos ellos eran ratones y se narraba que preparó una miel de tacacos para impresionarlos, solo que olvidó pelarlos primero y claro, los pobres ratones sudaron la gota gorda para poder morderlos y hasta ahí llegó el encanto de la damita.

Bueno yo preparé esta miel, considerando la experiencia de la hormiguita y así la hice. Primero puse a cocinar los tacacos con cáscara bien lavados en agua con pizca de sal, aproximadamente media hora. Al tiempo los escurrí, deje enfriar y pelé su cáscara. Aparte en una olla se pone al fuego 1 tapa de dulce (panela) en pedazos, canela y clavo de olor y ¼ taza de agua, se deja derretir y espesar al punto de miel y se incorporan los tacacos para que absorban el sabor. Con este resultado los comensales (incluidos los ratones) disfrutan de un postre dulce y muy diferente.

13 comentarios:

cibercuoca dijo...

Holaa, te acabo de encontrar gracias a Pilar de cazuelicas y estoy fascinada de ver las recetas, volveré para verlas a menudo

HOMERO dijo...

Hola amigo: sinceramente nunca lo había visto. He seguido detalle a detalle tu receta y me sabe muy bien; al menos en mi mente creativa. Faltará probarlos de verdad en el próximo viaje que haga a Costa Rica. ¿En qué época del año se da? Bueno, ya me contaras. Un abrazo. H.

Mar dijo...

Tu blog para los que vivimos al otro lado del charco es alucinante.
Cada día descubro un ingrediente nuevo y sorprendente.
Un saludo desde Madrid.

Capricornio dijo...

Se dice que después de los pejivalles, los tacacos son los elementos gastronómicos que nos representan en el extranjero y el gallo pinto (arroz y frijoles) la receta típica.

Justo es el objetivo de este blog, presentar cosas bastante auténticas y que faltan en la red, tanto en sus recetas como en fotografías.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

No me puedo imaginar los tacacos en miel, su sabor es bastante exótico, solo los he comido en olla de carne.
Saludos

Gladys Blanco dijo...

Hola. Me acaban de regalar unos tacacos y pienso utilizar tu receta. Gracias por publicarla. Espero me queden muy ricos.

Gladys Blanco dijo...

Hola. Me acaban de regalar unos tacacos y pienso utilizar tu receta. Gracias por publicarla. Espero me queden muy ricos.

Anónimo dijo...

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María Vargas dijo...

Cuando pequeña leí una historia de una niña que quería comer tacacos en miel, y que se llevó un susto tremendo pues los tacacos no eran tacacos, sino un ratoncito que se había escondido ahí para pasar desapercibido.
Desde hace años quiero probar esa famosa miel, pero nunca pensé en inventar la forma de hacerla por mi misma. Gracias a ti dejaré satisfecho el antojo de mi infancia :D

María Vargas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luis Gonzalez dijo...

María Vargas:
a quitarse antojos entonces! ojalá tengas buenos resultados. Gracias por tu comentario.

cris dijo...

Buenas tardes: Estaba probando la receta, quedaron deliciosos, solo le tenía una consulta, qué sucede con la semilla del tacaco? No hay problema en dejarla? Muchas gracias!

Luis González dijo...

Hola Cris.
No hay problema en dejar los tacacos dentro de la miel. Eso sí, tampoco se come!
Por esta misma razón, puede partirse el tacaco al inicio, abrirlo, extraer la semilla y añadir solo el tacaco dentro de la miel.